viernes, 12 de diciembre de 2008

…si usted lo dice, señor Bono


Gracias a la Madre Maravillas de Jesús he hallado la paz y gracias a Pepe Bono, presidente del Congreso de los Diputados, he encontrado certezas. Pocas veces la verdad se hace evidente a nuestros ojos y cuando eso ocurre entendemos con plenitud que, por ejemplo, la Madre Maravillas, perseguida a muerte por el Frente Popular, hizo más por los pobres y los desheredados, por los humildes y los menesterosos, que los socialistas y su UGT a lo largo de sus ciento y pico años de ‘honradez’.

Hágase la luz. Y la luz se ha hecho gracias al innecesario bodevil sobre la placa de quita y pon en el Congreso a la Madre Maravillas de Jesús. Iniciativa encabezada por el esclavo aguador del PP, o sea de Poncio Pilatos, un tal Jorge Fernández Díaz quien al final se asustó y reculó cuando cantó el gallo del PSOE y acabó lavándose las manos y la conciencia donde todos los cobardes hacen sus abluciones desde hace más de dos mil años: en la jofaina de Pilatos.

Jorge Fernández Díaz ignora, y por eso es diputado del PP, o sea de Poncio Pilatos, que no hay dignidad en la resignación, sólo importancia. Ignora Jorge Fernández Díaz que la dignidad está en recorrer el camino, todo el camino, aferrado a tus principios y a tus valores y que cuando renuncias a ellos o los traicionas estás muerto, tal y como nos enseñó la Madre Maravillas del periodismo, Oriana Falacci.

Hágase la luz. Y la luz se ha hecho iluminando una certeza, que hasta ahora era sólo una sospecha, en las palabras de José Bono sobre el encaste genético y el linaje maternofilial del PSOE, su propio partido nutricio del que Bono asegura que está lleno de “hijos de puta”. No sabía yo que Bono pudiera ser tan poético en la definición de sus propios compañeros, pero si él lo dice no seré yo el que lo ponga en duda. Pepe Bono, como buen cateto, de Armani pero buen cateto, es muy refranero, por eso debería saber que de lo contado como el lobo y que la gente es muy receptivaa a la malediciencia; en este caso a su maledicencia sobre “lo hijoputas que son los socialistas” que votaron en contra de la placa en honor de la Madre Maravillas de Jesús.

Las palabras de Bono han traspasado todas las fronteras de lo dicho hasta el momento, y ya no pueden ser retiradas. Y lo cierto es que, ante lo lacerante de la verdad expresada por el presidente del Congreso, nadie sabe qué hacer con la clamorosa estela de silencio que sus palabras han dejado. Yo sí sé qué hacer: utilizar la falsa ignorancia del método interrogatívo de Sócrates para enunciar una verdad determinada, y como es más fácil ignorar una pregunta oblicua que una directa y dando por sentado que preguntar no es ofender:

-Bono, ¿pero es que hay alguien en el PSOE que no sea un “hijo de puta”?
EDUARDO GARCÍA SERRANO

domingo, 7 de diciembre de 2008

Estamos de vuelta


Durante estos días, lamentablemente hemos tenido problemas graves en nuestro servidor contratado a Piensasolutions.com por lo que hemos decidido migrar nuestro sitio web de forma temporal a otro lugar.
El equipo humano que formamos parte de este portal patriota, estamos profundamente disgustados con la atención y el servicio prestado por Piensasolutions.com y estamos estudiando emprender las medidas legales que correspondan.
Nuestro foro está de nuevo activo pero desgraciadamente ha perdido la totalidad de los mensajes y de los usuarios registrados. Os invitamos de nuevo a registraros y disfrutar de nuevos servicios como el de Calendario de eventos y Chat, incluidos en este nuevo foro.
Los colaboradores de los partidos y asociaciones que habitualmente envían crónicas, noticias y comunicados a patriotas.es para ser publicados en portada pueden hacerlo ahora a través de la siguiente dirección de correo electrónico: correopatriotas@gmail.com o utilizando el botón de enviar noticias que aparece en la parte superior derecha de esta misma página. No se publicaran noticias que vengan de personas anónimas.
Si eres moderador o colaborador de Patriotas.es, ponte en contacto con alguno de los administradores con el fin de que te indiquen como seguir participando en este portal.
Hemos podido recuperar buena parte de las noticias y artículos de opinión, y poco a poco iremos subiendo artículos de nuestros colaboradores a este nuevo espacio. Hemos añadido la posibilidad de comentar las noticias y los artículos de nuestro portal.
Agradecemos el interés y la colaboración desinteresada de diversos partidos, organizaciones y particulares en estos momentos.
Perdonad por las molestias y gracias por vuestra comprensión. Esperamos que este incidente sirva como revulsivo y mejore de algún modo nuestro servicio.
Podríamos haber elegido apagar los ordenadores y dedicarnos a otra cosa, pero entendemos que Patriotas.es debe continuar su labor y contamos con vuestro apoyo y colaboración para levantar otra vez este portal que de alguna forma u otra hacemos entre todos.

¡ARRIBA ESPAÑA¡ ¡ARRIBA EUROPA!

Equipo de Patriotas.es

sábado, 6 de diciembre de 2008

UN PEQUEÑO ( PERO SENTIDO ) HOMENAJE A TOMÁS


RÉQUIEM PARA UN SER QUERIDO


Silencio y paz.

Fue llevado al país de la vida. ¿Para que hacer preguntas? Su morada, desde ahora, es el Descanso, y su vestido, la Luz. Para siempre.Silencio y paz. ¿Qué sabemos nosotros?


Dios mío, Señor de la Historia y dueño del ayer y del mañana, en tus manos están las llaves de la vida y la muerte. Sin preguntarnos, lo llevaste contigo a la Morada Santa, y nosotros cerramos nuestros ojos, bajamos la frente y simplemente te decimos: esta bien. Sea.


Silencio y paz.
La música fue sumergida en las aguas profundas, y todas las nostalgias gravitan sobre las llanuras infinitas.


Se acabó el combate. Ya no habrá para él lágrimas, ni llanto, ni sobresaltos. El sol brillará por siempre sobre su frente, y una paz intangible asegurará definitivamente sus fronteras.


Señor de la vida y dueño de nuestros destinos, en tus manos depositamos silenciosamente este ser entrañable que se nos fue.


Mientras aquí abajo entregamos a la tierra sus despojos transitorios, duerma su alma inmortal para siempre en la paz eterna, en tu seno insondable y amoroso, oh Padre de misericordia.


Silencio y paz.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

ETA vuelve a asesinar


Descanse en PAZ Ignacio Uria Mendizabal


Contra ETA, PENA DE MUERTE

martes, 2 de diciembre de 2008

La Autoridad


Uno de los puntos débiles del pensamiento políticamente correcto es el obviar, ignorar o no considerar ciertos temas de todos los días como es el caso del dolor, el envejecimiento, la muerte, la jerarquía, el orden, la autoridad.
Respecto de este último tema sabemos que desde la Ilustración (siglo XVIII) hasta el progresismo de nuestros días se ha producido la negación sistemática de la autoridad para remplazarla por los criterios que brinda la sola razón. Sin percatarse que no puede existir ningún tipo de conocimiento libre de la autoridad pues ella es elemento constitutivo de él. Si bien la autoridad no puede reemplazar al juicio propio ello no excluye que la autoridad sea fuente de verdad.
Por otra parte, ningún hombre puede pensar a partir de “su sola razón” sino que comienza a pensar dentro de una determinada tradición de pensamiento o cultura. Todo hombre nace dentro de grandes ecúmenes culturales que son las que condicionan su sentido de ser en el mundo.
Cualquiera que escucha el término autoridad inmediatamente lo asocia con la figura del que manda y su correlato aquel que obedece. La relación mando-obediencia se impone de entrada como la dupla a partir de la cual comenzamos a entender aquello que menta el concepto de autoridad. Esta última la podemos caracterizar en una primera definición como la imposición de la voluntad de un hombre sobre otro.
Pero a poco que nos detengamos a pensar vemos que esta determinación no es del todo suficiente porque nos habla mas bien de la consecuencia del ejercicio de la autoridad y no de la autoridad misma. Y las definiciones para ser completas y acabadas tienen que encerrar la esencia de aquello que se quiere definir y no sólo su finalidad.
La versión autoritaria de la autoridad la vincula con la obediencia “por principio” ciega o mecánica. De hecho esta concepción de la autoridad ha estado vinculada a las órdenes militares o religiosas sobre todo en el período de formación de sus miembros. Autoritario es aquel que ejerce su poder para obtener la obediencia de otro.
Pero como dijimos la naturaleza de la autoridad no se agota en la obediencia sino que hay que buscarla a partir del acto de reconocimiento de un saber superior en cualquier aspecto de la vida que un hombre realiza de otro. La superioridad del saber del otro sobre el de uno mismo es el origen de la autoridad.
La autoridad no se recibe sino que mas bien es concedida por un hombre a otro. Es concedida por aquel que reconoce en el otro un saber o conocimiento superior al que él posee en la materia o tema determinado de que se trate. Nadie es autoridad en todo, se es siempre autoridad en algún orden de cosas, dominios o disciplinas, aunque ninguno de nosotros está libre de “los todólogos”. La única tuttología aceptable es aquella de los padres que se ocupan de sus hijos y solo hasta los seis o siete años.
La autoridad se funda en el saber reconocido de alguien y en la necesidad que ese conocimiento genera. El centenario filósofo Hans Gadamer (1900-2002) escribió: La autoridad correctamente entendida tiene que ver no con la obediencia, sino con el conocimiento.
El hombre desde el momento en que reconoce a otro como autoridad confía en que lo que dice es cierto, es verdadero. Es por ello que la autoridad presupone el conocimiento o saber de aquel que la ejerce, mientras que la obediencia manifiesta el poder, nos está indicando el ejercido concreto de la autoridad de aquel que la ejerce.
Así la autoridad que como ejercicio se manifiesta en el plano político-social pudo ser definida muy acertadamente por filósofo escéptico Giuseppe Rensi (1871-1941) en su libro Filosofía de la autoridad (1920) como: “el acto que determina lo que de hecho vale como justicia y moral…..entre opuestas verdades teóricas racionalmente posibles es la autoridad la que decide lo que de hecho debe valer como si fuese la justicia, el bien, la verdad”
La objeción que nace desde la politología y la sociología al observar que en nuestras sociedades no todas las autoridades dicen la verdad, pues existen autoridades que infunden conocimientos falsos para manipular el control de las personas, objeción que también puede aplicarse al control y manejo de grupos sociales menores. Esta objeción es difícil de remontar. Hay que hacer la distinción entre potestas y auctoritas. La autoridad en tanto es entendida como poder puede mentir y de hecho miente para logar la obediencia, pero la autoridad en tanto auctoritas , es decir, en sí misma se funda en la verdad. Pues conocimiento es siempre verdadero, un falso conocimiento es un desconocimiento.
Si bien la autoridad genera obediencia, ella no es obediencia, ésta es la consecuencia del ejercicio de la autoridad. Pero,¿ la autoridad tiene por finalidad sólo el logro de la obediencia o busca o puede logar algo más?
Una vez más tenemos que aplicar el viejo principio metodológico de la filosofía clásica distinguere ut iungere (distinguir para unir) y así discriminar entre bienes externos e internos. La autoridad en el campo de los bienes externos puede en una práctica mal hecha (una pseudoinvestigación) lograr prestigio, fama y dinero. Hay tantísimos académicos de pacotilla que padecemos hoy día. Pero, por el contrario la autoridad en la bienes intrínsecos solo se puede afirmar realizando bien la práctica en cuestión. Los bienes internos a determinada práctica solo se pueden obtener realizando bien esa práctica.
Así, ha podido afirmar ese gran filósofo escocés Alasdair MacIntayre(1929-) que la virtud (analógicamente la autoridad) solo puede ser definida en relación con las prácticas y con sus bienes internos.
Y estos bienes internos no son solo para el que los realiza sino bienes para toda la comunidad. Una autoridad, aun la más aislada, es siempre una autoridad socialmente reconocida.
Así el pseudoinvestigador del ejemplo, estos especialistas de lo mínimo del Conicet y las academias, usurpadores de becas, prestigios y canonjías podrán tener un curriculum abultado y ganar buen dinero, pero aquello que nunca tendrán es la satisfacción de haber podido ampliar los conocimientos de sus disciplinas metodológicamente garantizados por la práctica de investigar y la autoridad que los guía.
Vemos entonces como la naturaleza o esencia de la autoridad se nos muestra a dos puntas: por un lado en el reconocimiento del superior por el inferior y por otro el servicio del superior al inferior para el logro de una práctica bien hecha. La finalidad última de la autoridad sería el progreso existencial de aquellos que la acatan. Se da por cumplido así el último sentido etimológico de auctoritas que los romanos entendían como reconocimiento, respeto y aceptación, que deriva del sustantivo auctor= creador, autor, instigador, a su vez derivado del verbo augere que significa aumentar, hacer progresar.
·- ·-· -······-·Alberto Buela


lunes, 24 de noviembre de 2008

Las 33 margaritas



POR DOMINGO PÉREZ MADRID.


Guerra Civil española. Hace más de 70 años. Carmen Tronchoni Soria organizó un viaje para ayudar a cambiar de bando a unas personas. Delatada por una amiga, que en realidad era espía, fue detenida, condenada a muerte y fusilada en marzo de 1938.

Rosa Ríos Gómez durante la guerra desarrolló una importante misión de telefonista. Hasta el último segundo se mantuvo en su puesto y cuando se dispuso a abandonarlo las tropas enemigas se habían adueñado del pueblo. El 2 de marzo de 1937 ingresó en la cárcel y a las 12 de la noche fue fusilada sin juico alguno.

María Moreno Tena, Manolita Cortés y Pepita Losilla se dirigían el 16 de agosto de 1936 al frente cuando se vieron envueltas en una emboscada. Habían colocado el cadáver de un compañero en la carretera y al bajar a recogerlo fueron abatidas por francotiradores.

Al estallar el conflicto bélico Agustina Simón se lanzó a la calle acompañada de su hermana para repartir equipos y ayuda a los primeros voluntarios. Meses después, cuando el enemigo arrasó la ciudad en la que ella dirigía un hospital de campaña fue hecha prisionera junto a 15 soldados. Tras unas horas en prisión, al filo de la medianoche, los sacaron, los llevaron en una camioneta a cuatro kilómetros del pueblo y los asesinaron.

Experiencias duras

Seis historias -podrían ser 10,13, 20 ó 100- de mujeres valientes, anónimas, que lucharon y murieron por sus ideales. Fueron fusiladas por defender lo que creían. Por no delatar a sus amigos se sacrificaron hasta la muerte.

Francisca Magdalena de la Hoz al comienzo de la guerra fue interrogada para que denunciase a sus compañeros de partido. Se negó a hacerlo y la asesinaron en agosto de 1936.

Experiencias duras, hermosas en su tragedia, intensas en su dolor, que bien merecerían un libro, una película, un pequeño lugar en la Historia y que, sin embargo, han quedado en el olvido. Son las muertas del otro bando, de la otra Memoria Histórica. Fueron Margaritas de la Comunión Tradicionalista o militantes de la Sección Femenina. Por lo general, sus historias nunca han llegado a un libro o la gran pantalla.

No dispondrán, por tanto, de las subvenciones que recibieron, por ejemplo, los productores de «Las trece rosas», el film que narraba la historia de un grupo de jóvenes, casi todas militantes de las Juventudes Socialistas, fusiladas el 5 de agosto de 1939 en Madrid bajo la acusación de ayuda a la rebelión. La lucha de las margaritas y las falangistas fue tan sacrificada como las de las mujeres del otro bando. Alejadas del estereotipo transmitido desde la izquierda sobre la mujer conservadora de aquel tiempo, en casa bordando y cocinando, ellas también rompieron moldes. Crearon orfanatos, constituyeron sedes de Falange en lugares inhóspitos. Montaron hospitales. Presidieron sindicatos...

Como Florencia Caerols, que se encontraba al frente del Sindicato Católico Femenino de Alicante cuando el 23 de septiembre de 1936 los milicianos la detuvieron y la llevaron ante un comité. Fue encarcelada y la noche del 1 al 2 de octubre, asesinada en Rotglá, Valencia.

Sacrificios que los historiadores Laura Sánchez Blanco y José Luis Hernández Huerta han recopilado, estudiado y presentado en el Congreso Internacional sobre la II República y la Guerra Civil, organizado por el CEU. Los autores repescaron 30 historias de falangistas o margaritas asesinadas en la Guerra Civil y adjuntaron en su informe la relación de otras 33 «que no podían quedar en el olvido. Mujeres caídas en acto de servicio, en los frentes, en la retaguardia y en puestos de vanguardia».

Explican los investigadores que «cuando se habla de memoria histórica se está hablando en realidad de memoria partidista. Se exalta el número de víctimas de la represión franquista y se resta importancia al de víctimas de la República. Confundir víctimas y verdugos por profesar una ideología diferente es un error histórico».


ABC

SOBRE LO QUE NUNCA ESPERE DECIR


He visto, y lo conté en su día, a muchos chulos metidos a chequista.
He visto -y lo he contado- cómo la policía cargaba contra unos miles de españoles que protestaban por el asesinato de tres marinos. La cosa ocurrió en Cibeles, en el lejano septiembre de1979, cerca de donde estaba el entonces Ministerio de Marina, y subimos hasta la Puerta del Sol, donde estaba Gobernación y ahora aposenta a doña Esperanza Aguirre. Manifestación no autorizada, por supuesto; como tantas otras en Vascongadas. Ni viejos, ni niños, fueron respetados por los valientes maderos -que entonces vestían de color mierda- de porra en ristre, botes de humo y pelotas de goma en todos los sentidos.
He visto -y lo he contado-, cómo la policía, acaso recién desenchiquerada de sus bases, provocaba groseramente, con la zafiedad del que se sabe impune, a algunos ancianos que hacían el recorrido entre Colón y la Plaza de San Juan de la Cruz. Cuando cerca de los ancianos aparecíamos algunos que no lo éramos, y desde nuestra credencial de Servicio de Orden mirábamos fijamente su placa, los heróicos sinvergüenzas guardaban un discreto silencio.
He visto por la televisión -como todos- la ejemplar mansedumbre de la policía frente a los etarras, proetarras, filoetarras, hideputas varios, con pedigrí o a granel. He visto cómo la policía contemplaba impertérrita la quema de Banderas de España, pasándose por al arco de las órdenes o del miedo -ya que no el patriotismo del que carecen- su deber constitucional de defender la enseña del Estado que les paga.
Y a pesar de haber visto la chulería de matoncete paleto que se gastan muchos de esos individuos, cuando uno de ellos ha resultado muerto en un atentado, o en un tiroteo con delincuentes comunes, he enviado al desván de la memoria las provocaciones vistas y vividas, y he rezado, y he gritado, y he escrito en su honor.
Desde hace muchos años, mi lema ha sido que prefiero que nadie muera; pero que si la democracia sigue exigiendo como precio la sangre de los hijos de España, mejor que caigan políticos que hombres de uniforme.
Hoy, viendo lo ocurrido en el Valle de los Caídos ayer; viendo que la actitud de los guardias civiles destacados allí no cumplían un penoso deber, sino un anhelado festejo; hoy, conociendo que la Guardia Civil ha dejado de ser la del Duque de Ahumada y goza en la cochiquera como cualquier puerco de aquella Guardia Nacional Republicana chequista y cobarde, tengo que decir lo que nunca creí que diría.
Tengo que decir que conozco guardias civiles; tengo que decir que los guardias que conocí y que conozco son personas de bien. Tengo que decir que entre los guardias que conozco hay españoles de una pieza. Pero tengo que decir que, hoy, la Guardia Civil, como Cuerpo, ha dejado de tener mi respeto.
Al igual que a los militares el valor se les supone, a la Guardia Civil le suponía el patriotismo. Un patriota, un español decente, una persona honrada, hubiera obedecido sus órdenes. Un sinvergüenza, un canalla, un cabrón, lo habría hecho con recochineo y regodeándose. Esa es la diferencia.
Y en esa diferencia está la mía: lo que va de considerar al Cuerpo como benemérito de España, a tenerlo por simple calderilla del precio de la democracia.
Ahora, maten a quien maten, me importará tres leches si no es un camarada. A la Guardia Civil ya no le supongo el patriotismo. Que cada número lo demuestre, y ya hablaremos.
(Y que los que honran el uniforme me perdonen; pero se que, aunque les duela el alma, piensan igual)



(Publicado también en La Tribuna de España)

viernes, 21 de noviembre de 2008

Por la verdadera reconciliación


"Ojalá fuera la mía la última sangre española que se vertiera en discordias civiles. Ojalá encontrara ya en paz el pueblo español, tan rico en buenas cualidades entrañables, la Patria, el Pan y la Justicia"


Palabras como estas, escritas por el fundador de Falange Española en vísperas de su muerte en Alicante -hace ahora 72 años- reflejan claramente su espíritu reconciliador. Fracasados sus intentos de mediar entre el Gobierno de la República y los militares que lideraban al bando alzado, José Antonio Primo de Rivera murió fusilado por las balas del odio.


Un odio que, aún hoy, se percibe en las declaraciones y actos de algunos jueces y políticos españoles empeñados en refrescar parcialmente -esto es, con parcialidad- la memoria de aqueños años terribles.


Pero el patriota y revolucionario que fuese José Antonio no murió por odio, sino por amor, y ese gesto de amor nos compromete a todos nososotros, discípulos suyos.


Frente al odio del separatismo que amenaza la unidad de la Patria, redoblemos nuestro amor por los hombres y las tierras de España entera.


Frente al egoismo que posibilita la explotación del hombre por el hombre, opongamos con generosidad nuestra lucha por la justicia social.


Frente a la cultura de la muerte que entenebrece a nuestra mundo, alumbremos un nuevo mundo en defensa de la vida.


Este es nuestro homenaje.


JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
¡PRESENTE!

20/11/1936 - 20/11/2008


Escrito por Norberto Pico


jueves, 20 de noviembre de 2008

HOY, LA ORACIÓN. (por Rafael C. Estremera)


Hoy, que es un día como cualquier otro, pero es un día diferente a cualquier otro. Hoy, que es un día de duelo y un día de alegría. Hoy.
Que para las personas decentes no hay que explicar más, y para la mugre sociópata ninguna explicación sirve porque -Longanessi lo dijo- no tienen ideas, sino antipatías.
Iba a escribir llamando a la unidad como casi siempre y -lógico- con el mismo resultado de siempre. Iba a evocar a las dos figuras más grandes de los últimos cuatro siglos de la Historia de España, extrañamente unidos en la fecha de la muerte.
Iba a explicar a los necios que esa refundación del capitalismo de que hablan no puede tener más camino que el nacionalsindicalista, y la llamada socialdemocracia de los chavinos, zapatiesteros y evolitas no tiene más futuro que la conversión en polvo, como el fenecido muro de Berlín que se cayó a patadas, ni siquiera hizo falta maquinaria pesada. Polvo de rencor, de inferioridad, de zafiedad y de odio pequeñito, como de niño malcriado y llorón.
Pero no voy a hacer nada de eso. No lo voy a hacer, porque este año lo que me pide la dignidad es maldecir, y este no es día de maldiciones.
Hoy es día de oraciones, y mañana lo será para lo que haga falta. Hoy es día para rezar por nuestros Caídos, en desagravio por los marranos que pretenden ensuciar su memoria. Mañana será día para pensar en la limpieza que hace falta, en comenzar la reconquista, en -Dios me perdone, si hay de qué- odiar al enemigo, aunque en la más bella oración jamás escrita se nos enseñe que no hay que hacerlo.
El odio, la ira, la venganza, mañana. Hoy, la oración:


ORACIÓN POR LOS CAÍDOS.
Señor:
Acoge con piedad en Tu seno a los que mueren por España, y consérvanos siempre el santo orgullo de que solamente en nuestras filas se muera por España, y de que solamente a nosotros honre el enemigo con sus mejores armas.


Víctimas del odio, los nuestros no cayeron por odio, sino por amor; y el último secreto de sus corazones, era la alegría con que fueron a dar sus vidas por la Patria. Ni ellos ni nosotros hemos conseguido jamás entristecernos de rencor, ni odiar al enemigo.


Y Tú sabes, Señor, que todos estos caídos mueren para libertar con su sacrificio generoso a los mismos que les asesinaron; para cimentar con su sangre fértil, las primeras piedras en la reedificación de una Patria libre, fuerte y entera. Ante los cadáveres de nuestros hermanos, a quienes la muerte ha cerrado los ojos antes de ver la luz de la victoria, aparta, Señor, de nuestros oídos, las voces sempiternas de los fariseos, a quienes el misterio de toda redención ciega y entenebrece, y hoy vienen a pedir con vergonzosa indulgencia delitos contra los delitos, y asesinatos por la espalda a los que nos pusimos a combatir de frente.
Tú no nos elegiste para que fuéramos delincuentes contra los delincuentes, sino soldados ejemplares, custodios de valores augustos, números ordenados de una guardia, puesta a servir con honor y con valentía la suprema defensa de una Patria.


Esta ley moral es nuestra fuerza. Con ella venceremos dos veces al enemigo, porque acabaremos por destruir, no sólo su potencia, sino su odio.


A la victoria que no sea clara, caballeresca y generosa, preferimos la derrota. Porque es necesario que mientras cada golpe del enemigo sea horrendo y cobarde, cada acción nuestra sea la afirmación de un valor y de una moral superior.


Aparta, así, Señor, de nosotros, todo lo que otros quisieran que hiciésemos, y lo que se ha solido hacer en nombre de vencedor impotente de clase, de partido o de secta. Y danos heroísmo para cumplir lo que se ha hecho siempre en nombre de una Patria, en nombre de un Estado futuro, en nombre de una Cristiandad civilizada y civilizadora.


Sólo Tú sabes, con palabra de profecía, para qué deben estar aguzadas las flechas y tendidos los arcos.


Danos ante los hermanos muertos por la Patria, perseverancia en este amor, perseverancia en este valor, perseverancia en este menosprecio hacia las voces farisaicas y oscuras, peores que voces de mujeres necias. Haz que la sangre de los nuestros, Señor, sea el brote primero de la redención de esta España en la unidad nacional de sus tierras, en la unidad social de sus clases, en la unidad espiritual en el hombre, y entre los hombres.


Y haz también que la victoria final sea en nosotros una entera estrofa española del canto universal de Tu Gloria.


Rafael Sánchez Mazas
(Oración por los muertos de la Falange)

martes, 18 de noviembre de 2008

Los fascistas llevan corbata


Cuando digo que este país es una mierda, algún lector elemental y patriotero se rebota. Hoy tengo intención de decirlo de nuevo, así que vayan preparando sellos. Encima hago doblete, pues voy a implicar otra vez a Javier Marías, que tras haberse comido el marrón de mis feminatas cabreadas, acusado de machista –¿acaso no se mata a los caballos?–, va a comerse también, me temo, la etiqueta de xenófobo y racista. Y es que, con amigos como yo, el rey de Redonda no necesita enemigos.


Madrid, jueves. Noche agradable, que invita al paseo. Encorbatados y razonablemente elegantes, pues venimos de la Real Academia Española, Javier y yo intentamos convencer al profesor Rico –el de la edición anotada y definitiva del Quijote– de que el hotel donde se aloja es un picadero gay. Lo hacemos con tan persuasiva seriedad que por un momento casi lo conseguimos; pero el exceso de coña hace que, al cabo, Paco Rico descorne la flor y nos mande a hacer puñetas. Que os den, dice. Y se mete en el hotel. Seguimos camino Javier y yo, risueños y cargados con bolsas llenas de libros. Bolsas grandes, azules, con el emblema de la RAE. Cada uno de nosotros lleva una en cada mano. Así cruzamos la parte alta de la calle Carretas, camino de la Plaza Mayor.


Imaginen –visualicen, como se dice ahora– la escena. Capital de España. Dos señores académicos con chaqueta y corbata, cargados con libros, hablando de sus cosas. Del pretérito pluscuamperfecto, por ejemplo. En ese momento pasamos junto a dos individuos con cara de indios que esperan el autobús. Inmigrantes hispanoamericanos. Uno de ellos, clavado a Evo Morales, tiene en las manos un vaso de plástico, y yo apostaría el brazo incorrupto de don Ramón Menéndez Pidal a que lo que hay dentro no es agua. En ésas, cuando pasamos a su altura, el apache del vaso, con talante agresivo y muy mala leche, nos grita: «¡Abajo el Pepé!… ¡Abajo el Pepé!». Y cuando, estupefactos, nos volvemos a mirarlo, añade, casi escupiendo: «¡Cabrones!».


Me paro instintivamente. No doy crédito. «¡Pepé, cabrones!», repite el indio guaraní, o de donde sea, con odio indescriptible. Durante tres segundos observo su cara desencajada, considerando la posibilidad de dejar las bolsas en el suelo y tirarle un viaje. Compréndanme: viejos reflejos de otros tiempos. Pero el sentido común y los años terminan por hacerte asquerosamente razonable. Tengo cincuenta y siete tacos de almanaque, concluyo, voy vestido con traje y corbata y llevo zapatos con suela lisa de material. Mis posibilidades callejeras frente a un sioux de menos de cuarenta son relativas, a no ser que yo madrugue mucho o Caballo Loco vaya muy mamado. Sin contar posibles navajas, que alguno es dado a ello. Además tiene un colega, aunque nosotros somos dos. Podría, quizás, endiñarle al subnormal con las llaves en el careto y luego ver qué pasa con el otro; pero acabara la cosa como acabara –seguramente, mal para Marías y para mí–, incluso en el mejor de los casos, con todo a favor, hay cosas que ya no pueden hacerse. No aquí, desde luego. No en este país miserable. Imaginen los titulares de los periódicos al día siguiente: «El chulo de Pérez-Reverte y el macarra de Marías se dan de hostias en la calle con unos inmigrantes». «Xenofobia en la RAE.» «Dos prepotentes académicos racistas, machistas y fascistas apalean salvajemente a dos inmigrantes.» Aunque aún podría ser peor, claro: «Marías y Reverte, apaleados, apuñalados e incluso sodomizados por dos indefensos inmigrantes».


Marías parece compartir tales conclusiones, pues sigue caminando. A envainársela tocan. Lo alcanzo, resignado, y llegamos a la Plaza Mayor rumiando el asunto. «Es curioso –dice pensativo–. A mí tío, republicano de toda la vida, lo insultaban por la calle, durante la República, por llevar corbata.» Yo voy callado, tragándome aún la adrenalina. Quién va a respetar nada en esta España de mierda, me digo. Cualquier analfabeto que llegue y vea el panorama, que oiga a los políticos arrojarse basura unos a otros, que observe la facilidad con la que aquí se calumnia, se apalea, se atizan rencores sociales e históricos, tiene a la fuerza que contagiarse del ambiente. Del discurso bárbaro y elemental que sustituye a todo razonamiento inteligente. De la demagogia infame, la ruindad, el oportunismo y la mala índole de la vil gentuza que nos gobierna y nos envenena. Ésta es casa franca, donde todo vale. Donde todos tenemos derecho a todo. Cualquier recién llegado aprende en seguida que tiene garantizada la impunidad absoluta. Y pobre de quien le llame la atención, o le ponga la mano encima. O tan siquiera se defienda.


Así que ya saben, señoras y caballeros. Ojito con las corbatas y con todo lo demás cuando salgan de la RAE, o de donde salgan. Nos esperan años interesantes. Tiempos de gloria.
A. Perez-Reverte

lunes, 17 de noviembre de 2008

Represión en Madrid: el Gobierno impide a FE JONS rendir homenaje a su fundador


La Guardia Civil impidió esta mañana el normal desarrollo del homenaje a José Antonio Primo de Rivera que FE JONS tenía previsto celebrar en el lugar donde reposan sus restos mortales, la Basílica del Valle de los Caídos.


Desde primera hora, un imponente dispositivo bloqueaba los accesos, obligaba a detenerse a los vehículos y procedía al registro de los mismos en busca de "simbología política". A todos aquellos que portaban algún distintivo falangista se les ha impedido el acceso a Cuelgamuros sin darles la posibilidad de acceder despojándose de los mismos.


Los cacheos e identificaciones se han sucedido, e incluso, en el colmo de la arbitrariedad, se ha prohibido el acceso al Secretario General de FE JONS por portar en su vehículo una fotografía de José Blanco, Secretario de Organización del PSOE.


Al margen de una multitud de vehículos particulares, al menos tres autobuses -procedentes de Cantabria, Valladolid y Madrid- han sido retenidos por la fuerza pública, siendo un reducido grupo de falangistas los que han podido asistir al oficio religioso.


Para protestar por semejante atropello, un grupo de simpatizantes y amigos de la Falange se desplazó hasta la madrileña calle de Ferraz para manifestarse frente a la sede del PSOE. Una vez allí, los concentrados corearon consignas a favor de la libertad y en contra de la Ley de Memoria Histórica, siendo las más repetidas las de "falangistas, libertad" y "ZP y Garzón, dictadura son".


El Jefe Nacional de FE JONS dirigió unas palabras a los falangistas llegados hasta la calle Ferraz denunciando la falta de libertades públicas y la vulneración de los derechos políticos e individuales que el Gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero está llevando a cabo.


Toda vez que no se pudo celebrar la Eucaristía en el lugar previsto, se procedió a rezar, en plena calle, una oración por el eterno descanso del alma del fundador de la Falange y, tras el canto del Cara al sol, los asistentes se disolvieron sin que se registrase incidente alguno, muy al contrario de lo difundido por distintos medios de comunicación.


La jornada bien puede calificarse de negra, pues no se recuerda una vulneración de los derechos civiles tan flagrante. El hecho de que se impida a un grupo de ciudadanos asistir a un acto religioso por portar simbología de un partido político legal no tiene precedentes. Eso sí, sirve para dar la medida de la calidad democrática de nuestro sistema político.


Frente a la actitud provocadora de la Delegada del Gobierno en Madrid, Soledad Mestre, enviando a un dispositivo desproporcionado a coaccionar a los falangistas, destacamos la actitud de los afiliados y simpatizantes de FE JONS, que no han caído en la provocación y han mantenido en todo momento la calma pese a la tensión ocasionada por las fuerzas del orden.


miércoles, 12 de noviembre de 2008

Se busca a asesino de ETA


La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha colocado en la portada de su página web una fotografía del ex preso etarra Ignacio de Juana Chaos a la que titula 'Wanted', todo ello sobre un contador del tiempo que lleva "huido de la justicia" desde que ayer se dictara contra él una orden de busca y captura.
Esta decisión fue adoptada ayer por el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco después de que De Juana no se personara a la hora a la que estaba citado en el alto tribunal para declarar en la causa que investiga si el etarra, en paradero desconocido desde su salida de prisión el pasado 2 de agosto, escribió una carta que fue leída en su nombre durante el homenaje que le brindaron miembros de la izquierda 'abertzale' en San Sebastián el mismo día de su salida de prisión.


La AVT, personada en la causa, reclamó ayer al Ministerio del Interior coopere en la búsqueda del "sanguinario terrorista" y recordó que los peritos de la Guardia Civil remitieron al juez un informe en el que se atribuía a De Juana la autoría de la carta leída en San Sebastián el día que salió de prisión.


Además, calificó como "una burla" que De Juana todavía no haya sido capturado y, para subrayar su descontento, ha colocado en la portada de su página web una foto del etarra sobre la que se puede leer 'Wanted'. Debajo de ella aparece un contador del tiempo transcurrido desde que fue dictada la orden de busca y captura y la frase "huido de la justicia española".


La carta atribuida a De Juana señalaba al ex dirigente de ETA Domingo Iturbe Abasolo, 'Txomin', como "un gran hombre" y reproducía su expresión "¡Aurrera bolie!" ('adelante la pelota'), interpretada como "adelante la lucha armada". 'Txomin' participó de forma directa en cinco asesinatos terroristas y en atentados mediante la colocación de bombas en cuatro buques, en un depósito de Campsa y en un camión francés, dice el juez.


Sin embargo, el bufete de abogados Kevin R. Winters & Co, que representa a De Juana en Belfast (Irlanda del Norte), remitió ayer un escrito al juez Velasco en que niega la autoría del etarra y defiende que "no está relacionado ni directa ni indirectamente" con el homenaje en su honor. Los abogados añadían que De Juan "actualmente reside en Belfast y no desea volver a España personalmente".


Pincha http://www.avt.org/ para pedir su detención .-

martes, 11 de noviembre de 2008

Homenaje a José Antonio


Pese a la Ley de Memoria Histórica y a los intentos de criminalización del Juez Garzón, FE de las JONS rendirá homenaje a su fundador, José Antonio Primo de Rivera, en el LXXII aniversario de su asesinato. El domingo 16 de noviembre, a las 11 de la mañana, se celebrará una Misa por el eterno descanso de su alma en la Basílica del Valle de los Caídos y, al finalizar la misma, se depositará una corona de laurel sobre su tumba. Se trata de un homenaje póstumo al fundador de la Falange, no de un acto político, por lo que entendemos no se contraviene lo dispuesto en la citada Ley.


Para acudir al Valle de los Caídos desde Madrid, la Jefatura Territorial madrileña ha dispuesto un servicio de autobuses que partirá de la capital a las 9:30 h. y estará de regreso antes de las 15:00 h. El precio del viaje es de 10 €. Los interesados deben reservar su plaza antes del próximo día 11 en el teléfono 91 591 30 38.


sábado, 1 de noviembre de 2008

SOBRE UNA CONFERENCIA


La que anuncia Palabra y Obra, suplemento literario y cultural de "La Tribuna de España", de la siguiente forma:
Sin ambages, recomendamos la asistencia a esta conferencia, que con título La formación de la sociedad vasca. ETA como elemento distorsionador, dará el profesor José Luis Orella (CEU), el próximo día 7 de noviembre de 2008, a las 17:00 h., en la sala Ignasi Villalonga Villalba (1er piso del edificio departamental de economía), en el Campus de los Tarongers.Si consideramos lo imprescindible de adquirir recursos dialécticos para la lucha diaria por el bien común, asistir a actos como éste, o aun más, a este en concreto, resulta inexcusable no asistir ante una fuente de saber como la que el profesor Orella supone. Escucharle en Valencia es un lujo que no debe dejarse pasar.¡Todos con Orella!
Convocatoria a la que este BLOG se suma muy gustosamente.

jueves, 30 de octubre de 2008

DISCURSO DE FERNANDO ANAYA ( 28-10-2008 )


Me corresponde el honor de hablar en nombre de todos los que han hecho posible este momento. Lo que surgió como un comentario improvisado, un sueño lanzado al aire en una fría noche de noviembre, se ha convertido en una emocionante e histórica realidad. Esto sólo ha sido posible gracias a la adhesión incondicional de todos los que nos hemos dado cita hoy aquí. Vaya por delante, en especial para los escépticos, que la presente reunión carece de vocación política alguna; para los que exijan una intención que sepan que éste es un acto netamente poético o, ¿es que hay alguien que puede dudar que es posible, después de tantos años, congregar a todas las familias joseantonianas de otra forma?. Pues es así, el motivo de este encuentro es la rememoración de un acto de afirmación nacional que tuvo lugar hace setenta y cinco años y que supuso el alzamiento de una bandera por la que tantos españoles dieron su vida por una Patria más unida y más justa. Pero lo que nos une esta noche no es solamente un aniversario, es mucho más; todos los aquí presentes compartimos, en mayor o menor medida, un mismo planteamiento vital, insobornable, que resulta minoritario en esta sociedad de mercaderes y pusilánimes. Compadezco al compatriota incapaz de percibir la grandeza de este momento y maldigo a los que planificaron su formación con las orejeras del recelo y la ignorancia. La metafísica es un estadio reservado para las almas libres. A continuación, se va a proceder a la lectura de un discurso pronunciado tres cuartos de siglo atrás. Resultaría un ejercicio tedioso y gratuito advertir al presente foro la necesidad de contextualización de su contenido. En efecto, dicho discurso es hijo de una época extraordinariamente convulsa, el sistema capitalista se desplomaba recrudeciéndose la injusticia y la miseria entre amplias capas de la sociedad española, mientras, de fondo, ya se dejaba oír el sonido metálico y deshumanizador de la utopía comunista. El tiempo, irremediablemente, ha dado forma a aquellas palabras dorando su blancor almidonado de la primera hora, incluso deshilachando los ribetes que no fueron capaces de superar las tormentas de los hombres. Es mejor así porque el abandono de lo prescindible aligera el trayecto a toda esencia. Hay quien puede dudar de la utilidad que aporta la relectura de un discurso pronunciado hace tanto tiempo. Y sin embargo, si esta mirada se realiza sin el vidrio raspado del prejuicio y echamos un vistazo a nuestra España de hoy, sorprende la actualidad de su contenido, porque la verdadera novedad es la que jamás envejece. Es la misma España que sestea, la misma hemiplejia moral a la que nos aboca el ficticio binomio “derecha-izquierda”. Mención especial merece el peligro secesionista, respaldado institucionalmente en nuestros días por el Estado de las Autonomías, germen de disolución nacional. La mal llamada Transición finalizó con una huída hacia adelante que fue ese engendro administrativo denominado “Comunidades Autónomas”, artificiales costuras de poder que debilitan progresivamente cualquier unidad de decisión necesaria para toda nación soberana. Si nadie lo remedia, lo sabemos, sólo es cuestión de tiempo una declaración interina de independencia.


El panorama es ciertamente desolador pero sobrevivir compromete a ser un héroe en la devastación de la esperanza y nos corresponde la responsabilidad de defender nuestros ideales, convirtiendo cada voluntad en alcázar inexpugnable, tal como hicieron nuestros mayores en circunstancias mucho más adversas.


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José Antonio Primo de Rivera, cuántas veces habremos dicho ese nombre en la más absoluta soledad o en torno a un círculo de íntima camaradería.

A cuántos de nosotros nos ha marcado el resto de nuestros días desde que su primera certeza nos golpeó, tan poéticamente, en nuestro entendimiento.

Cuántos de nosotros llevamos inoculado su concepto inapresable de Estilo, una vocación que marca desde el planteamiento trascendente al ademán cotidiano, una aspiración a la excelencia que engloba todas las facetas de la vida.

La atemporalidad de su prosa, el testimonio de su sacrificio, nos hacen sentirnos mensajes en una botella pidiendo desesperadamente auxilio en el naufragio de nuestra época. No existe en nuestro siglo XX un personaje más relevante y tan vilmente manipulado. Demonizado por unos que, compulsivamente, repiten la manida “dialéctica de los puños y las pistolas” sin saber siquiera cómo termina la frase; arcangelizado por otros que, por bastardos intereses, entonaban su nombre cara al sol que, en cada momento, más calentaba. Basta ya de tergiversaciones y de lamentos, de falsedades y de odas con laurel porque ambas interpretaciones caen en el error de la superficialidad y en Historia lo superficial es el mejor sustrato para la mentira. José Antonio fue ante todo uno de los intelectuales con más futuro de su época cuya huella nunca será eclipsada por un abordamiento frívolo y cuyo mérito no necesita más tributo que el de una lectura ecuánime de sus escritos. José Antonio hoy, no puede quedarse en mito inoperante, un lucero lejano propicio a la mera contemplación, no. Entre todos hagamos de él, el espejo vivo que esta España necesita, para que su voz entre como aire fresco en nuestras aulas universitarias asfixiadas de tanta zafiedad y vacío. Pocos testimonios resultan más recomendables para una juventud que languidece en una ausencia de formación espiritual y académica.


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Para muchos hablar de Patriotismo hoy es abordar un concepto ya superado, un fósil engullido afortunadamente por el paso del tiempo que, de vez en cuando, vuelve a la luz como un añejo blasón en el pórtico de un Parador Nacional, algo decorativo, aparatoso y en definitiva inútil. Que sepan todos ellos que un Patriotismo actual es posible, una palpitación irrevocable que no sirva de trinchera para ningún partido político, ni sometido a ninguna otra artificial división, es sencillamente la íntima puesta en común de un mismo destino en la Historia. Un Patriotismo actual es posible, exactamente como el que propugnaba José Antonio, un Patriotismo estricto y difícil, sin complejos, que nada tiene que ver con manifestaciones patrioteras de charanga con las que se suele ridiculizar cualquier interpelación a tan noble causa. Un Patriotismo actual es necesario porque cada hora nuestra no es menos solemne que cualquiera precedida y somos muchos los que padecemos de insomnio en la noche de nuestras conciencias. Vivimos en una sociedad en la que todo resulta evaluable, prescindible, intercambiable, pues bien, frente a este planteamiento relativista nosotros seguimos creyendo en la inmutabilidad de las verdades eternas, demasiado amplias para el estrecho hueco de las urnas. España, a pesar de la preocupante ignorancia de la mayoría de su clase política, no es lo que los españoles y las españolas quieran. España es una realidad distinta y superior a cada uno de los individuos que transitoriamente la conformen. Hay conceptos que, afortunadamente, escapan del tentáculo liberal de la transacción. Por esta razón, voluntariamente desentonamos en el rumor de zoco que despiden los salones parlamentarios en los que, en tantas ocasiones, se regatea con la Unidad de nuestra Patria.


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El ámbito de las ideas es el verdadero campo de batalla y en esta pugna no renunciemos a la vocación revolucionaria, porque ser revolucionario hoy significa iluminar con certezas los callejones oscuros de la retórica estéril, significa desarmar al farsante en la distancia corta del argumento. Frente al discurso alienante de lo políticamente correcto, una actitud constructiva de permanente inconformismo. Sí, nuestro sitio sigue estando al aire libre, porque no renunciamos a nuestro puesto de centinela en las marrullerías de los trileros de la palabra. Sí, nuestro sitio permanece bajo la noche clara, porque nos mantenemos en las afueras de la timba de cartas marcadas que es la política española. Vuestra generosidad ha permitido convertir este teatro en lo que es hoy, una catacumba de luz para la noche cerrada de nuestra Nación, un piano que interpreta, entre las ruinas, la sonata inmortal de una Primavera por venir. Que la melancolía del ayer no supere la alegre fraternidad de esta cita histórica. Por ello, antes de volver al cautiverio de los matices doctrinales, a las trincheras de los personalismos excluyentes, compartamos la emoción de este momento de unidad joseantoniana y guardémoslo en nuestra memoria como testimonio de esperanza. Mantengamos intacta la fe en nuestros ideales porque la vocación de vanguardia comienza en el interior de cada uno. Que la Poesía sea siempre norma cardinal de nuestra existencia. Camaradas, hermanos, alzad conmigo una misma voz que rompa las cadenas del tiempo:


Arriba España.


Fernando Anaya