sábado, 3 de enero de 2009

Un combate perdido


No es preciso recorrer campos de batalla. Hay combates callados, insignificantes en apariencia, que marcan como la más dramática experiencia. El episodio que quiero contarles hoy no está en los libros de Historia. Es humilde. Doméstico. Pero trata de un combate perdido y de la melancolía singular que deja, como rastro, cualquier aventura lúcida. Empieza en el césped de un jardín, cuando el protagonista de esta historia encuentra, junto a su casa, un polluelo de gorrión. Ya tiene plumas pero aún no puede volar. Lo intenta desesperadamente, dando saltos en el suelo. Observándolo, Jesús –lo llamaremos Jesús, por llamarlo de alguna forma– se esfuerza en recordar lo poquísimo que conoce de pájaros: si los padres tienen alguna posibilidad de salvar al polluelo y si éste acabará por remontar el vuelo, de regreso al nido. La Naturaleza es sabia, se dice, pero también cruel. Cualquiera sabe que muchos pajarillos jóvenes y torpes caen de los nidos y mueren.


Un detalle importante: a Jesús lo acompaña su perro. El fiel cánido está allí, mirando al polluelo con las orejas tiesas, la cabeza ladeada y una mirada de intensa curiosidad. Como todos los que tienen perro y saben tenerlo, Jesús no puede permanecer impasible ante la suerte de un animal desvalido. Tampoco puede irse por las buenas, dejando a aquella diminuta criatura saltando desesperada de un lado a otro. No, desde luego, después de haber visto crecer al perro, de leer en su mirada tanta lealtad e inteligencia. No después de haber comprendido, gracias a esos ojos oscuros y esa trufa húmeda, que cada ser vivo ama, sufre y llora a su manera. Así que Jesús busca entre los árboles, mirando hacia arriba por si encuentra el nido y puede subir hasta él con el polluelo. Pronto comprende que no hay nada que hacer. Pero la idea de dejarlo allí, a merced de un gato hambriento, no le gusta. Así que lo coge, al fin, arropándolo en el bolsillo del chaquetón. Y se lo lleva.


En casa, lo mejor que puede, con una caja de cartón y retales de manta vieja, Jesús le hace al polluelo un nido en la terraza que da al jardín. Y al poco rato, de una forma que parece milagrosa, los padres del pajarito revolotean por allí, haciendo viajes para darle de comer. Todo parece resuelto; pero otros pájaros más grandes, negros, siniestros, con intenciones distintas, empiezan también a merodear cerca. No hay más remedio que cubrir el nido con una rejilla protectora, pero eso impide a los padres alimentar al gorrioncito. Jesús sale a la calle, va a una tienda de mascotas, compra una papilla especial para polluelos e intenta alimentarlo por su cuenta; pero el animalillo asustado, temblando, trata de huir y pía para llamar a los suyos, rechazando el alimento. Eso parte el alma.


Jesús, impotente, comprende que de esa manera el polluelo está condenado. Al fin decide buscar en Internet, y para su sorpresa descubre que hay foros específicos con cientos de consejos de personas enfrentadas a situaciones semejantes. Siguiéndolos, Jesús da calor al polluelo entre las manos mientras le administra la papilla gota a gota, con una jeringuilla; hasta que, extenuado por el miedo y la debilidad, el gorrioncito se queda dormido entre los retales de manta. Quizás al día siguiente ya pueda volar. De vez en cuando, tal como ha leído que debe hacer, Jesús se acerca con cautela y silba bajito y suave, para que el animalito se familiarice con él. Hasta que al fin, a la cuarta o quinta vez, éste pía y abre los ojillos, con una mirada que pone un nudo en la garganta. Una mirada que traspasa. Jesús no sabe qué grado de conciencia real puede tener un pajarito diminuto; sin embargo, lo que lee en esa mirada –tristeza, miedo, indefensión– le recuerda a su perro cuando era un cachorrillo, las noches de lloriqueo asustado, buscando el abrazo y el calor del amo. También le trae recuerdos vagos de sí mismo. Del niño que fue alguna vez, en otro tiempo. De las manos que le dieron calor y de las aves negras que siempre rondan cerca, listas para devorar.


Por la mañana, el gorrioncito ha muerto. Jesús contempla el cuerpecillo mientras se pregunta en qué se equivocó, y también para qué diablos sirven tres mil años de supuesta civilización que no lo prepara a uno, de forma adecuada, para una situación sencilla como ésta. Tan común y natural. Para la rutinaria desgracia, agonía y muerte de un humilde polluelo de gorrión, en un mundo donde las reglas implacables de la Naturaleza arrasan ciudades, barren orillas, hunden barcos, derriban aviones, trituran cada día, indiferentes, a miles de seres humanos. Entonces Jesús se pone a llorar sin consuelo, como una criatura. A sus años. Llora por el pajarillo, por el perro, por sí mismo. Por el polluelo de gorrión que alguna vez fue. O que todos fuimos. Por el lugar frío y peligroso donde, tarde o temprano, quedamos desamparados al caer del nido.


ARTURO PÉREZ-REVERTE XLSemanal

jueves, 1 de enero de 2009

FELIZ AÑO 2009


¡¡¡ FELIZ Y REVOLUCIONARIO AÑO 2009 !!!

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Campaña de apoyo al Juez Calamita


Desde este portal patriota nos sumamos a la campaña que realiza la Plataforma Pro Juez Fermín Calamita y pedimos a nuestros visitantes que apoyen esta campaña dejando sus firmas y mensajes de apoyo al Juez y a su familia en la siguiente dirección: http://www.juezcalamita.com/


El juez de Murcia, D. Fernando Ferrín Calamita, acusado de una supuesta prevaricación en relación a la adopción de una menor por la pareja lesbiana de la madre biológica, ha sido condenado a dos años, tres meses y un día de inhabilitación para empleo o cargo público, más una indemnización de 6.000 euros a las querellantes, y el pago de las costas del procedimiento, que pueden elevarse a 10.000 euros. El juicio, que se abrió por el supuesto delito de prevaricación continuada, terminó en una Sentencia en la que la sala condena al Juez Ferrín Calamita por retardo malicioso por haber estado parado el expediente 6 meses.
La situación en la que ahora queda el juez y su familia (casado, padre de siete hijos) es de absoluta desprotección, pues se le ha apartado por algo más de dos años de la carrera judicial, por lo que se le suspende de empleo y sueldo, no obstante lo cual siguen aplicándosele las incompatibilidades propias por su condición de juez, por lo que tiene prohibido durante este tiempo realizar cualquier trabajo remunerado.
Por ello, la Plataforma Pro Juez Ferrín Calamita, insta a la sociedad española a realizar una ayuda económica para el pago de la indemnización a las lesbianas y las costas del procedimiento, así como para que el Juez condenado por actuar justamente pueda mantener a su familia.
Provisionalmente permanece abierta la siguiente cuenta bancaria:
BBVA: 0182-7589-91-0201517203
(Cuenta abierta a nombre del Centro Jurídico Tomás Moro)
En el ingreso deberán indicar que es en ayuda del Juez Ferrín Calamita.
Para más información http://www.juezcalamita.com/Si consideras que es necesario luchar contra las injusticias, si opinas que los inocentes necesitan ser apoyados y reconfortados, deja tu mensaje de apoyo a D. Fernando Fermín Calamita. El y su familia te lo agradecerán.

domingo, 28 de diciembre de 2008

Poner un Precio



En la lejanía, donde blanquean huesos que los genealogistas desconocen.

En las montañas, frente a los fuegos abrasadores, en los profundos huecos de las chimeneas.

En la débil España de la decadencia, que cada día pide perdón por su pasado.

En los lejanos puertos, donde desembarcaron los conquistadores caminantes.

En la adversidad combatiente del universo americano, donde nadie sabe cuánto creció el hombre irreductible, el que luego sería prudentemente suplantado.

En las mesnadas electoras de caudillos.

En el cabello mojado de jornadas, que acariciaban las mujeres al regreso.

En la fundación estricta del acero, cuyo verdadero nombre, todavía no ha sido pronunciado.

En las llagas ulceradas y sangrantes, que sellaron la suerte de las vanguardias perdidas.

En la voz rectora del idioma, que de por sí constituye un arquetipo.

En las ásperas canciones de la hermandad.

En la conciencia anticipada de la muerte, que une su voluntad al control de un territorio.

En el sol que llueve sangre y llueve peste.

En la húmeda saliva del traidor que pone un precio.

En el olvido, en la espada encontrada entre los hielos, en el último beso antes de partir.

En el caballo que vuelve solo al caserío.

En la recurrente angustia del asedio.

En los que enfrentan la creciente debilidad que nos persigue.

Y en tantas cosas que el sol ha visto y no se olvida.

Y en tantas cosas que nos deben, los usureros, los burgueses, los hipócritas.

En todo eso está la sangre de los muertos.

¿Cuánto vale esa sangre para vos, respetable señor del falso moralismo?

¿Cuánto vale esa sangre para la última España, para los hombres del Sur, para el comercio?

¿Cuánta de esa sangre salpicó tu copa, para que hagas tu brindis de miserable alegría mundialista?

¿Qué harás tú, señor burgués progresista posmoderno, cuando estés en carne viva de arrastrarte, y no haya más esa sangre, para protegerte?


lunes, 22 de diciembre de 2008

"De ETA 2 a ETA"





Leyendo las patochadas que han escrito para Gara estos diez angelitos que van a dejar de trabajar en ETA 2 para pasar a ETA (cosa lógica, por otra parte), uno sólo puede acordarse de las majaderías que dejó inmortalizadas en papel aquel lunático peligroso que fundó el PNV, el inolvidable Sabino Arana. Y es que, por muchas vueltas que le demos, el nacionalismo violento y el no violento terminan siendo cómplices de un mismo crimen, que es la alta traición a España y la siembra indiscriminada del odio.



La misma deformación patológica de la realidad, el mismo modo maniqueo y torticero de practicar el victimismo, la misma sucia manía de apelar a las armas como único argumento cuando el diálogo no permite alcanzar los fines previstos…El discurso del demente Arana y las consignas de los etarras de hoy comparten idéntico andamiaje verbal: el odio cerval a España como “Estado opresor” y la continua alusión a la violencia como forma principal de luchar por la “liberación de Euskadi”.



Y de la misma forma que los peneuvistas guardan un más que sospechoso silencio sobre los textos más incendiarios y racistas de su fundador, tampoco se caracterizan por marcar distancias significativas con frases como "Euskal Herria no conoce la democracia, no puede decidir su futuro", cuya propiedad intelectual corresponde a los diez pollinos que ayer enviaron su nueva “estrategia política” a Gara. Curioso, ¿no?



"Sólo nos queda hacer frente a la razón española de las armas con las armas en la mano, ¡y lo haremos con determinación!", dicen los antiguos militantes de la “izquierda abertzale”, convertidos ya en matarifes por la libertad de Vascongadas. Que se equivocan sobre todo en una cosa: en que hace mucho tiempo que España no emplea ningún arma contra ellos, ni armas en el sentido literal de la palabra ni tampoco armas legales o jurídicas. Simplemente, España ha renunciado a su derecho a defenderse de esta carroña humana, y asiste como espectadora de lujo a su propio funeral.



Habrá que ver cómo cuentan los libros de texto del futuro (suponemos que editados por Santillana o por alguna editorial masónica, que es lo que procede en una España liberal y democrática) el paso de los valientes gudaris vascos de la ambigua e ineficiente “izquierda abertzale” a la comprometida y valerosa ETA; la única organización que ha sabido interpretar correctamente a aquel ideólogo original y prolífico del siglo pasado.


Lunes, 22 de diciembre de 2008.




sábado, 20 de diciembre de 2008

FELIZ NAVIDAD







YA QUE ERA LLEGADO EL TIEMPO

Ya que era llegado el tiempo
en que de nacer había,
así como desposado
de su tálamo salía,


abrazado con su esposa,
que en sus brazos la traía,
al cual la graciosa Madre
en su pesebre ponía,

entre unos animales
que a la sazón allí había,
los hombres decían cantares,
los ángeles melodía,

festejando el desposorio
que entre tales dos había,
pero Dios en el pesebre
allí lloraba y gemía,

que eran joyas que la esposa
al desposorio traía,
y la Madre estaba en pasmo
de que tal trueque veía:

el llanto del hombre en Dios,
y en el hombre la alegría,
lo cual del uno y del otro
tan ajeno ser solía.
San Juan de la Cruz

jueves, 18 de diciembre de 2008

Carta abierta a Fernando Sánchez Dragó


* Carta publicada en el nº 368 de la revista "Fuerzas de Defensa y Seguridad", de Diciembre de 2008, por el Sargento de Infantería Bruno Navarro Rousseau-Dumarcet en contestación al artículo de Sanchez Dragó en el que tachaba de cobardes a las tropas españolas desplegadas en Afganistan.


El pasado día 7 de octubre se publicó en el diario “El Mundo” una columna de don Fernando Sánchez Dragó en la que escribió, refiriéndose a Sarah Palin (candidata republicana a la vicepresidencia de los Estados Unidos) que “no dejaría de amarla ni aunque fuese tan cobarde como los soldaditos de las fuerzas de ocupación españolas destacadas en Afganistán”.

Si esta ofensa viniera de otro me resultaría más sencillo escribir estas líneas. Pero de usted, don Fernando, precisamente de usted…No siempre he estado de acuerdo con sus afirmaciones y teorías, pero le he leído con interés y su Diario de la Noche ha sido mi noticiero preferido. Le he aplaudido tantas veces como abucheado, siempre sabiendo que es usted mucho más inteligente y cultivado que yo. Pero esta vez…

Nos llama “fuerzas de ocupación”, lo cual no voy a rebatir aunque me disguste por considerarlo un asunto estrictamente político y perfectamente debatible: usted lo ve así y los afganos y nosotros lo vemos de otra manera.

Lo más grave, lo que realmente me ha movido a escribirle, es que nos llama cobardes. Me sería muy cómodo, y es tentador, recurrir al argumento fácil de mentarle a nuestros 85 muertos en Afganistán. Lo haría poniendo el grito en el cielo, clamando por limpiar su memoria y desbordante de santa cólera por encontrase entre ellos un amigo mío. Pero eso sería demagogia, a fin de cuentas los cobardes también mueren y siempre he dicho que alguien, por el mero hecho de morir, no se convierte en beato. También admitiré que el hecho de que no seamos unos cobardes tampoco nos convierte en héroes, ni siquiera a los que han muerto. El heroísmo es un rasgo bien grabado en los huesos de la raza española, pero para que salga a la superficie hace falta algo más que ser un héroe potencial: se necesita además estar en el lugar apropiado, en el momento oportuno y realizar un hecho de armas de extraordinaria bravura más allá del deber. Hasta el momento, y a pesar de evidentes actos valerosos de nuestras tropas, eso no ha ocurrido aquí.

La realidad, señor Dragó, es que quienes servimos en Afganistán, los vivos y los muertos, ni somos héroes ni somos cobardes. Cumplimos con nuestro deber. Que ese deber nos haya llevado y lleve a sostener combates contra los insurgentes, a sufrir emboscadas, a padecer ataques de cohetes en nuestras bases, a que caigan nuestros aviones y helicópteros o a saltar por los aires en caminos y carreteras, eso, digo, no nos convierte en héroes. Pero desde luego hay que tener muchos cojones para llamarnos cobardes.

Quiero creer que usted se refería a que la política española sobre Afganistán es de cobardes. Ahí no me meto, ya que como militar no me está permitido hablar de política en medios de comunicación. Pero si ésa era su intención, hombre de Dios, ¿por qué no criticó al Gobierno? ¿O al Ministerio? ¿Por qué la tomó con aquellos que han jurado cumplir con su deber allá donde les envíen?

Nos ha calumniado, don Fernando, y lo ha hecho de forma muy cómoda porque los agraviados estamos a seis mil kilómetros de un desquite. Bueno, a algunos los tiene más cerca, a sólo dos palmos bajo tierra en los cementerios de toda España. Ah, perdón, que eso es demagogia. El caso es que ha atentado con falsedad y vileza contra lo más sagrado que tiene un militar: su honor. No le voy a denunciar, pero le invito a retractarse igual de públicamente que se expresó.

Sin embargo, si desgraciadamente insiste usted en sostener como un hecho la cobardía de los militares, sería deseable que buscara un hueco en su presumiblemente apretada agenda para que usted y yo nos encontráramos a mi regreso a la Patria. Así, después de disfrutar del sincero honor de saludarle y pedirle un autógrafo, tendría usted la oportunidad de insultarme en persona. A la cara. Valientemente. Sin cobardías.

Ah, y de “soldaditos” nada. Soldados a secas. A mucha honra.


BRUNO NAVARRO ROUSSEAU-DUMARCET

SARGENTO DE INFANTERÍA

viernes, 12 de diciembre de 2008

…si usted lo dice, señor Bono


Gracias a la Madre Maravillas de Jesús he hallado la paz y gracias a Pepe Bono, presidente del Congreso de los Diputados, he encontrado certezas. Pocas veces la verdad se hace evidente a nuestros ojos y cuando eso ocurre entendemos con plenitud que, por ejemplo, la Madre Maravillas, perseguida a muerte por el Frente Popular, hizo más por los pobres y los desheredados, por los humildes y los menesterosos, que los socialistas y su UGT a lo largo de sus ciento y pico años de ‘honradez’.

Hágase la luz. Y la luz se ha hecho gracias al innecesario bodevil sobre la placa de quita y pon en el Congreso a la Madre Maravillas de Jesús. Iniciativa encabezada por el esclavo aguador del PP, o sea de Poncio Pilatos, un tal Jorge Fernández Díaz quien al final se asustó y reculó cuando cantó el gallo del PSOE y acabó lavándose las manos y la conciencia donde todos los cobardes hacen sus abluciones desde hace más de dos mil años: en la jofaina de Pilatos.

Jorge Fernández Díaz ignora, y por eso es diputado del PP, o sea de Poncio Pilatos, que no hay dignidad en la resignación, sólo importancia. Ignora Jorge Fernández Díaz que la dignidad está en recorrer el camino, todo el camino, aferrado a tus principios y a tus valores y que cuando renuncias a ellos o los traicionas estás muerto, tal y como nos enseñó la Madre Maravillas del periodismo, Oriana Falacci.

Hágase la luz. Y la luz se ha hecho iluminando una certeza, que hasta ahora era sólo una sospecha, en las palabras de José Bono sobre el encaste genético y el linaje maternofilial del PSOE, su propio partido nutricio del que Bono asegura que está lleno de “hijos de puta”. No sabía yo que Bono pudiera ser tan poético en la definición de sus propios compañeros, pero si él lo dice no seré yo el que lo ponga en duda. Pepe Bono, como buen cateto, de Armani pero buen cateto, es muy refranero, por eso debería saber que de lo contado como el lobo y que la gente es muy receptivaa a la malediciencia; en este caso a su maledicencia sobre “lo hijoputas que son los socialistas” que votaron en contra de la placa en honor de la Madre Maravillas de Jesús.

Las palabras de Bono han traspasado todas las fronteras de lo dicho hasta el momento, y ya no pueden ser retiradas. Y lo cierto es que, ante lo lacerante de la verdad expresada por el presidente del Congreso, nadie sabe qué hacer con la clamorosa estela de silencio que sus palabras han dejado. Yo sí sé qué hacer: utilizar la falsa ignorancia del método interrogatívo de Sócrates para enunciar una verdad determinada, y como es más fácil ignorar una pregunta oblicua que una directa y dando por sentado que preguntar no es ofender:

-Bono, ¿pero es que hay alguien en el PSOE que no sea un “hijo de puta”?
EDUARDO GARCÍA SERRANO

domingo, 7 de diciembre de 2008

Estamos de vuelta


Durante estos días, lamentablemente hemos tenido problemas graves en nuestro servidor contratado a Piensasolutions.com por lo que hemos decidido migrar nuestro sitio web de forma temporal a otro lugar.
El equipo humano que formamos parte de este portal patriota, estamos profundamente disgustados con la atención y el servicio prestado por Piensasolutions.com y estamos estudiando emprender las medidas legales que correspondan.
Nuestro foro está de nuevo activo pero desgraciadamente ha perdido la totalidad de los mensajes y de los usuarios registrados. Os invitamos de nuevo a registraros y disfrutar de nuevos servicios como el de Calendario de eventos y Chat, incluidos en este nuevo foro.
Los colaboradores de los partidos y asociaciones que habitualmente envían crónicas, noticias y comunicados a patriotas.es para ser publicados en portada pueden hacerlo ahora a través de la siguiente dirección de correo electrónico: correopatriotas@gmail.com o utilizando el botón de enviar noticias que aparece en la parte superior derecha de esta misma página. No se publicaran noticias que vengan de personas anónimas.
Si eres moderador o colaborador de Patriotas.es, ponte en contacto con alguno de los administradores con el fin de que te indiquen como seguir participando en este portal.
Hemos podido recuperar buena parte de las noticias y artículos de opinión, y poco a poco iremos subiendo artículos de nuestros colaboradores a este nuevo espacio. Hemos añadido la posibilidad de comentar las noticias y los artículos de nuestro portal.
Agradecemos el interés y la colaboración desinteresada de diversos partidos, organizaciones y particulares en estos momentos.
Perdonad por las molestias y gracias por vuestra comprensión. Esperamos que este incidente sirva como revulsivo y mejore de algún modo nuestro servicio.
Podríamos haber elegido apagar los ordenadores y dedicarnos a otra cosa, pero entendemos que Patriotas.es debe continuar su labor y contamos con vuestro apoyo y colaboración para levantar otra vez este portal que de alguna forma u otra hacemos entre todos.

¡ARRIBA ESPAÑA¡ ¡ARRIBA EUROPA!

Equipo de Patriotas.es

sábado, 6 de diciembre de 2008

UN PEQUEÑO ( PERO SENTIDO ) HOMENAJE A TOMÁS


RÉQUIEM PARA UN SER QUERIDO


Silencio y paz.

Fue llevado al país de la vida. ¿Para que hacer preguntas? Su morada, desde ahora, es el Descanso, y su vestido, la Luz. Para siempre.Silencio y paz. ¿Qué sabemos nosotros?


Dios mío, Señor de la Historia y dueño del ayer y del mañana, en tus manos están las llaves de la vida y la muerte. Sin preguntarnos, lo llevaste contigo a la Morada Santa, y nosotros cerramos nuestros ojos, bajamos la frente y simplemente te decimos: esta bien. Sea.


Silencio y paz.
La música fue sumergida en las aguas profundas, y todas las nostalgias gravitan sobre las llanuras infinitas.


Se acabó el combate. Ya no habrá para él lágrimas, ni llanto, ni sobresaltos. El sol brillará por siempre sobre su frente, y una paz intangible asegurará definitivamente sus fronteras.


Señor de la vida y dueño de nuestros destinos, en tus manos depositamos silenciosamente este ser entrañable que se nos fue.


Mientras aquí abajo entregamos a la tierra sus despojos transitorios, duerma su alma inmortal para siempre en la paz eterna, en tu seno insondable y amoroso, oh Padre de misericordia.


Silencio y paz.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

ETA vuelve a asesinar


Descanse en PAZ Ignacio Uria Mendizabal


Contra ETA, PENA DE MUERTE

martes, 2 de diciembre de 2008

La Autoridad


Uno de los puntos débiles del pensamiento políticamente correcto es el obviar, ignorar o no considerar ciertos temas de todos los días como es el caso del dolor, el envejecimiento, la muerte, la jerarquía, el orden, la autoridad.
Respecto de este último tema sabemos que desde la Ilustración (siglo XVIII) hasta el progresismo de nuestros días se ha producido la negación sistemática de la autoridad para remplazarla por los criterios que brinda la sola razón. Sin percatarse que no puede existir ningún tipo de conocimiento libre de la autoridad pues ella es elemento constitutivo de él. Si bien la autoridad no puede reemplazar al juicio propio ello no excluye que la autoridad sea fuente de verdad.
Por otra parte, ningún hombre puede pensar a partir de “su sola razón” sino que comienza a pensar dentro de una determinada tradición de pensamiento o cultura. Todo hombre nace dentro de grandes ecúmenes culturales que son las que condicionan su sentido de ser en el mundo.
Cualquiera que escucha el término autoridad inmediatamente lo asocia con la figura del que manda y su correlato aquel que obedece. La relación mando-obediencia se impone de entrada como la dupla a partir de la cual comenzamos a entender aquello que menta el concepto de autoridad. Esta última la podemos caracterizar en una primera definición como la imposición de la voluntad de un hombre sobre otro.
Pero a poco que nos detengamos a pensar vemos que esta determinación no es del todo suficiente porque nos habla mas bien de la consecuencia del ejercicio de la autoridad y no de la autoridad misma. Y las definiciones para ser completas y acabadas tienen que encerrar la esencia de aquello que se quiere definir y no sólo su finalidad.
La versión autoritaria de la autoridad la vincula con la obediencia “por principio” ciega o mecánica. De hecho esta concepción de la autoridad ha estado vinculada a las órdenes militares o religiosas sobre todo en el período de formación de sus miembros. Autoritario es aquel que ejerce su poder para obtener la obediencia de otro.
Pero como dijimos la naturaleza de la autoridad no se agota en la obediencia sino que hay que buscarla a partir del acto de reconocimiento de un saber superior en cualquier aspecto de la vida que un hombre realiza de otro. La superioridad del saber del otro sobre el de uno mismo es el origen de la autoridad.
La autoridad no se recibe sino que mas bien es concedida por un hombre a otro. Es concedida por aquel que reconoce en el otro un saber o conocimiento superior al que él posee en la materia o tema determinado de que se trate. Nadie es autoridad en todo, se es siempre autoridad en algún orden de cosas, dominios o disciplinas, aunque ninguno de nosotros está libre de “los todólogos”. La única tuttología aceptable es aquella de los padres que se ocupan de sus hijos y solo hasta los seis o siete años.
La autoridad se funda en el saber reconocido de alguien y en la necesidad que ese conocimiento genera. El centenario filósofo Hans Gadamer (1900-2002) escribió: La autoridad correctamente entendida tiene que ver no con la obediencia, sino con el conocimiento.
El hombre desde el momento en que reconoce a otro como autoridad confía en que lo que dice es cierto, es verdadero. Es por ello que la autoridad presupone el conocimiento o saber de aquel que la ejerce, mientras que la obediencia manifiesta el poder, nos está indicando el ejercido concreto de la autoridad de aquel que la ejerce.
Así la autoridad que como ejercicio se manifiesta en el plano político-social pudo ser definida muy acertadamente por filósofo escéptico Giuseppe Rensi (1871-1941) en su libro Filosofía de la autoridad (1920) como: “el acto que determina lo que de hecho vale como justicia y moral…..entre opuestas verdades teóricas racionalmente posibles es la autoridad la que decide lo que de hecho debe valer como si fuese la justicia, el bien, la verdad”
La objeción que nace desde la politología y la sociología al observar que en nuestras sociedades no todas las autoridades dicen la verdad, pues existen autoridades que infunden conocimientos falsos para manipular el control de las personas, objeción que también puede aplicarse al control y manejo de grupos sociales menores. Esta objeción es difícil de remontar. Hay que hacer la distinción entre potestas y auctoritas. La autoridad en tanto es entendida como poder puede mentir y de hecho miente para logar la obediencia, pero la autoridad en tanto auctoritas , es decir, en sí misma se funda en la verdad. Pues conocimiento es siempre verdadero, un falso conocimiento es un desconocimiento.
Si bien la autoridad genera obediencia, ella no es obediencia, ésta es la consecuencia del ejercicio de la autoridad. Pero,¿ la autoridad tiene por finalidad sólo el logro de la obediencia o busca o puede logar algo más?
Una vez más tenemos que aplicar el viejo principio metodológico de la filosofía clásica distinguere ut iungere (distinguir para unir) y así discriminar entre bienes externos e internos. La autoridad en el campo de los bienes externos puede en una práctica mal hecha (una pseudoinvestigación) lograr prestigio, fama y dinero. Hay tantísimos académicos de pacotilla que padecemos hoy día. Pero, por el contrario la autoridad en la bienes intrínsecos solo se puede afirmar realizando bien la práctica en cuestión. Los bienes internos a determinada práctica solo se pueden obtener realizando bien esa práctica.
Así, ha podido afirmar ese gran filósofo escocés Alasdair MacIntayre(1929-) que la virtud (analógicamente la autoridad) solo puede ser definida en relación con las prácticas y con sus bienes internos.
Y estos bienes internos no son solo para el que los realiza sino bienes para toda la comunidad. Una autoridad, aun la más aislada, es siempre una autoridad socialmente reconocida.
Así el pseudoinvestigador del ejemplo, estos especialistas de lo mínimo del Conicet y las academias, usurpadores de becas, prestigios y canonjías podrán tener un curriculum abultado y ganar buen dinero, pero aquello que nunca tendrán es la satisfacción de haber podido ampliar los conocimientos de sus disciplinas metodológicamente garantizados por la práctica de investigar y la autoridad que los guía.
Vemos entonces como la naturaleza o esencia de la autoridad se nos muestra a dos puntas: por un lado en el reconocimiento del superior por el inferior y por otro el servicio del superior al inferior para el logro de una práctica bien hecha. La finalidad última de la autoridad sería el progreso existencial de aquellos que la acatan. Se da por cumplido así el último sentido etimológico de auctoritas que los romanos entendían como reconocimiento, respeto y aceptación, que deriva del sustantivo auctor= creador, autor, instigador, a su vez derivado del verbo augere que significa aumentar, hacer progresar.
·- ·-· -······-·Alberto Buela


lunes, 24 de noviembre de 2008

Las 33 margaritas



POR DOMINGO PÉREZ MADRID.


Guerra Civil española. Hace más de 70 años. Carmen Tronchoni Soria organizó un viaje para ayudar a cambiar de bando a unas personas. Delatada por una amiga, que en realidad era espía, fue detenida, condenada a muerte y fusilada en marzo de 1938.

Rosa Ríos Gómez durante la guerra desarrolló una importante misión de telefonista. Hasta el último segundo se mantuvo en su puesto y cuando se dispuso a abandonarlo las tropas enemigas se habían adueñado del pueblo. El 2 de marzo de 1937 ingresó en la cárcel y a las 12 de la noche fue fusilada sin juico alguno.

María Moreno Tena, Manolita Cortés y Pepita Losilla se dirigían el 16 de agosto de 1936 al frente cuando se vieron envueltas en una emboscada. Habían colocado el cadáver de un compañero en la carretera y al bajar a recogerlo fueron abatidas por francotiradores.

Al estallar el conflicto bélico Agustina Simón se lanzó a la calle acompañada de su hermana para repartir equipos y ayuda a los primeros voluntarios. Meses después, cuando el enemigo arrasó la ciudad en la que ella dirigía un hospital de campaña fue hecha prisionera junto a 15 soldados. Tras unas horas en prisión, al filo de la medianoche, los sacaron, los llevaron en una camioneta a cuatro kilómetros del pueblo y los asesinaron.

Experiencias duras

Seis historias -podrían ser 10,13, 20 ó 100- de mujeres valientes, anónimas, que lucharon y murieron por sus ideales. Fueron fusiladas por defender lo que creían. Por no delatar a sus amigos se sacrificaron hasta la muerte.

Francisca Magdalena de la Hoz al comienzo de la guerra fue interrogada para que denunciase a sus compañeros de partido. Se negó a hacerlo y la asesinaron en agosto de 1936.

Experiencias duras, hermosas en su tragedia, intensas en su dolor, que bien merecerían un libro, una película, un pequeño lugar en la Historia y que, sin embargo, han quedado en el olvido. Son las muertas del otro bando, de la otra Memoria Histórica. Fueron Margaritas de la Comunión Tradicionalista o militantes de la Sección Femenina. Por lo general, sus historias nunca han llegado a un libro o la gran pantalla.

No dispondrán, por tanto, de las subvenciones que recibieron, por ejemplo, los productores de «Las trece rosas», el film que narraba la historia de un grupo de jóvenes, casi todas militantes de las Juventudes Socialistas, fusiladas el 5 de agosto de 1939 en Madrid bajo la acusación de ayuda a la rebelión. La lucha de las margaritas y las falangistas fue tan sacrificada como las de las mujeres del otro bando. Alejadas del estereotipo transmitido desde la izquierda sobre la mujer conservadora de aquel tiempo, en casa bordando y cocinando, ellas también rompieron moldes. Crearon orfanatos, constituyeron sedes de Falange en lugares inhóspitos. Montaron hospitales. Presidieron sindicatos...

Como Florencia Caerols, que se encontraba al frente del Sindicato Católico Femenino de Alicante cuando el 23 de septiembre de 1936 los milicianos la detuvieron y la llevaron ante un comité. Fue encarcelada y la noche del 1 al 2 de octubre, asesinada en Rotglá, Valencia.

Sacrificios que los historiadores Laura Sánchez Blanco y José Luis Hernández Huerta han recopilado, estudiado y presentado en el Congreso Internacional sobre la II República y la Guerra Civil, organizado por el CEU. Los autores repescaron 30 historias de falangistas o margaritas asesinadas en la Guerra Civil y adjuntaron en su informe la relación de otras 33 «que no podían quedar en el olvido. Mujeres caídas en acto de servicio, en los frentes, en la retaguardia y en puestos de vanguardia».

Explican los investigadores que «cuando se habla de memoria histórica se está hablando en realidad de memoria partidista. Se exalta el número de víctimas de la represión franquista y se resta importancia al de víctimas de la República. Confundir víctimas y verdugos por profesar una ideología diferente es un error histórico».


ABC

SOBRE LO QUE NUNCA ESPERE DECIR


He visto, y lo conté en su día, a muchos chulos metidos a chequista.
He visto -y lo he contado- cómo la policía cargaba contra unos miles de españoles que protestaban por el asesinato de tres marinos. La cosa ocurrió en Cibeles, en el lejano septiembre de1979, cerca de donde estaba el entonces Ministerio de Marina, y subimos hasta la Puerta del Sol, donde estaba Gobernación y ahora aposenta a doña Esperanza Aguirre. Manifestación no autorizada, por supuesto; como tantas otras en Vascongadas. Ni viejos, ni niños, fueron respetados por los valientes maderos -que entonces vestían de color mierda- de porra en ristre, botes de humo y pelotas de goma en todos los sentidos.
He visto -y lo he contado-, cómo la policía, acaso recién desenchiquerada de sus bases, provocaba groseramente, con la zafiedad del que se sabe impune, a algunos ancianos que hacían el recorrido entre Colón y la Plaza de San Juan de la Cruz. Cuando cerca de los ancianos aparecíamos algunos que no lo éramos, y desde nuestra credencial de Servicio de Orden mirábamos fijamente su placa, los heróicos sinvergüenzas guardaban un discreto silencio.
He visto por la televisión -como todos- la ejemplar mansedumbre de la policía frente a los etarras, proetarras, filoetarras, hideputas varios, con pedigrí o a granel. He visto cómo la policía contemplaba impertérrita la quema de Banderas de España, pasándose por al arco de las órdenes o del miedo -ya que no el patriotismo del que carecen- su deber constitucional de defender la enseña del Estado que les paga.
Y a pesar de haber visto la chulería de matoncete paleto que se gastan muchos de esos individuos, cuando uno de ellos ha resultado muerto en un atentado, o en un tiroteo con delincuentes comunes, he enviado al desván de la memoria las provocaciones vistas y vividas, y he rezado, y he gritado, y he escrito en su honor.
Desde hace muchos años, mi lema ha sido que prefiero que nadie muera; pero que si la democracia sigue exigiendo como precio la sangre de los hijos de España, mejor que caigan políticos que hombres de uniforme.
Hoy, viendo lo ocurrido en el Valle de los Caídos ayer; viendo que la actitud de los guardias civiles destacados allí no cumplían un penoso deber, sino un anhelado festejo; hoy, conociendo que la Guardia Civil ha dejado de ser la del Duque de Ahumada y goza en la cochiquera como cualquier puerco de aquella Guardia Nacional Republicana chequista y cobarde, tengo que decir lo que nunca creí que diría.
Tengo que decir que conozco guardias civiles; tengo que decir que los guardias que conocí y que conozco son personas de bien. Tengo que decir que entre los guardias que conozco hay españoles de una pieza. Pero tengo que decir que, hoy, la Guardia Civil, como Cuerpo, ha dejado de tener mi respeto.
Al igual que a los militares el valor se les supone, a la Guardia Civil le suponía el patriotismo. Un patriota, un español decente, una persona honrada, hubiera obedecido sus órdenes. Un sinvergüenza, un canalla, un cabrón, lo habría hecho con recochineo y regodeándose. Esa es la diferencia.
Y en esa diferencia está la mía: lo que va de considerar al Cuerpo como benemérito de España, a tenerlo por simple calderilla del precio de la democracia.
Ahora, maten a quien maten, me importará tres leches si no es un camarada. A la Guardia Civil ya no le supongo el patriotismo. Que cada número lo demuestre, y ya hablaremos.
(Y que los que honran el uniforme me perdonen; pero se que, aunque les duela el alma, piensan igual)



(Publicado también en La Tribuna de España)