sábado, 24 de octubre de 2009

LOS VERDUGOS DE ESPAÑA


Estos que están cambiando la Historia reciente y no tan reciente de España mediante leyes que esconden su profundo odio, rebaba y revancha, son tan verdugos de la Patria como los que perpetraron verdaderas atrocidades en nuestra Nación con el fin de acabar con ella y convertirla en un estado satélite de la URs. Esa es la Verdad y no hay que olvidarla o, por razones espurias, callarla y esconderla.

Han sabido esperar el tiempo suficiente para que desapareciese, por ley de vida, la generación que los venció en toda la línea y con todo Valor y Justicia. Y una vez desaparecida esa gloriosa generación que defendió a España con su sangre generosa, parece ser que los vencidos de entonces son los vencedores de siempre.

Los hijos y nietos de los que supieron dejarlo todo en un momento crucial y defender los Valores Eternos, en la mayoría de los casos, no se encuentran a la altura de las circunstancias. Los que más obligados están, han apostatado de todo: de Dios, de España, de las Lealtad debida a sus mayores… Han preferido mirar para otro lado, no comprometerse, evitarse problemas y, en fin, hacer el juego a los enemigos de España, a cambio de engordar sus bolsillos, de agarrarse a un sillón o de medrar políticamente en la dictadura de los partidos o partitocracia, que sufrimos y padecemos todos los españolitos decentes de a pie.

Hay que decir, muy alto y muy claro, que los enemigos de España fueron, y siguen siendo: la masonería, el separatismo y el marxismo, hoy en día disfrazado de socialdemocracia o de lo que se tercie. Ese tridente es el verdadero enemigo de la Patria. Y la verdadera ultraizquierda hay que buscarla, hoy en día, en el propio gobierno de España, y en muchos gobiernos autonómicos. Y la verdadera ultraderecha hay que buscarla en los separatistas y nacionalistas, que cada día viven mejor a costa del honrado trabajador español y de explotar el aldeanismo y la paletería más cateta y sin horizontes. Y a la masonería la vamos a encontrar en todos los puestos de poder, en los que dirigen la opinión pública y publicada, en los que manejan el dinero y financian todo lo que estamos exponiendo y en los que mueven los hilos desde despachos siniestros y oscuros. Y a ese tridente lo vamos a encontrar incrustado, tristemente en nuestros días, en muchos más lugares de los que nos podamos imaginar.

Pero también la “oposición”, (ejem), hace el juego y, en el fondo, apoya toda la política de los verdugos de España, convirtiéndose así, en un apéndice más de ese nuevo “frente popular” de la política y de la “cultura” que nos gobierna y nos maneja. Nunca ha derogado el “centro-derecha” o el “centro”, como gusta autodenominarse lleno de complejos, ninguna ley que haya establecido el tridente masónico y anti-español. Al revés, ha fortalecido y hecho cumplir a rajatabla estas leyes contra la Historia, contra la vida y contra la Patria. No hace falta poner ningún ejemplo de retirada de monumentos y honores, nombres de calles, leyes contra la vida y contra la verdadera Historia, subvenciones corruptas a amiguetes, a sindicatos sin afiliación o a partidos, apoyo a “historiadores” que falsifican y tergiversan todo lo habido y por haber, prensa “de-derechas-de-toda-la-vida” vendida al sistema… Para qué seguir, se haría muy largo. La cobardía es peor que la vil osadía de los enemigos, porque supone tener a los propios enemigos en casa durmiendo con uno.

No debemos olvidar que los verdugos de España han sido y son los mismos de ahora. Quieren hacerla desaparecer, quieren acabar con su verdadera Historia, con sus héroes, con sus caudillos y sus líderes de todos los tiempos, con su legión de Soldados y de Mártires, con la Tradición y con todo lo que huela a Patriotismo, Verdadera Justicia Social, Unidad, Grandeza, Libertad auténtica y Dignidad de la persona.

Debemos saber que los que justifican u ocultan los genocidios de Paracuellos, Aravaca y demás lugares de España; el tiro en la nuca; los tétricos “paseos”; las horribles y siniestras checas con sus torturas más ignominiosas y terribles; la persecución religiosa más tremenda de la Historia con incendios de todas la Iglesias y fusilamientos hasta del Monumento al Sagrado Corazón de Jesús; la mentira y la calumnia utilizadas constantemente como armas para falsificar y tergiversar; el robo, aniquilación y saqueo del Patrimonio Nacional y de los bancos y domicilios particulares; los que homenajean a criminales; o los que siguen, aún en nuestros días, la monstruosa consigna marxista de “contra los cuerpos la violencia, contra las almas la mentira y la calumnia”.… son los mismos verdugos que justifican las leyes para asesinar niños en el vientre de sus desgraciadas madres, para asesinar ancianos indefensos, enfermos que molestan, etc.… Son los verdugos de España, de ahora y de siempre.


María del Pilar Amparo Pérez García (Pituca)

jueves, 15 de octubre de 2009

Un día histórico


“Nuestra generación tendrá que arrepentirse no tanto de las perversidades de las malas personas,sino del estremecedor silencio de los hombres buenos”. Marthin Luther King



Hace 24 años se aprobó en España una ley que ha permitido que se hayan abortado a más de un millón de niños. Un millón de jóvenes, adolescentes y niños que hoy estarían entre nosotros.

Por aquel entonces yo tenía 17 años, y ni siquiera tengo constancia de haber vivido aquel momento. He vivido todos estos años metida en mis cosas, de espaldas a todos esos niños que iban siendo eliminados y a todas esas mujeres que han tenido que pasar por el inmenso drama y sufrimiento de acabar con la vida de sus propios hijos. Confieso que hasta en su día me resistí a ser la portavoz de Derecho a Vivir, algo de lo que ahora estoy enormemente orgullosa.

Durante este año he comprendido que no podemos seguir callados ante el horror delsiglo XX: el aborto. Un día, no sé si dentro de 5, 10, 15 o 20 años, nuestro hijos y nuestros nietos verán el aborto como hoy se ve la esclavitud, el apartheid o la pena de muerte. Y nos preguntarán cómo fue posible que aquello ocurriera sin que nadie hiciera nada.

No podemos permanecer otros 30 años impasibles ante la muerte y el dolor de millones de seres inocentes, ni ante la tragedia de millones de mujeres que no encuentran otra salida a su situación que la de dejar que le quiten la vida al hijo que lleva dentro.

Nos ha tocado vivir en este momento de la Historia, y tenemos que dar un paso al frente para defender el derecho anterior a todos los derechos: el derecho a la vida.

Un día, cuando todo esto acabe, podremos decir que nosotros estuvimos ahí, luchando por los más débiles, y el triunfo de la Vida será también nuestro triunfo.

Por eso el día 17 de Octubre tenemos que estar todos en Madrid. Para demostrarnos a nosotros mismos que somos capaces de afrontar la lucha por la vida del más débil, para decirle a esas mujeres que sufren la angustia de un embarazo que no esperaban que estamos junto a ellas y junto a sus hijos, y para decirle a nuestros políticos, gobernantes o no, que el verdadero progreso consiste en defender siempre la vida del más débil.

Os pido que el 17 de octubre salgamos a defender el Derecho a Vivir.

Nadie lo hará por ellos, nadie lo hará por nosotros.
Infórmate aquí




miércoles, 14 de octubre de 2009

Las tiendas desaparecidas


Cada vez que doy un paseo veo más tiendas cerradas. Algunas, las de toda la vida, habían sobrevivido a guerras y conmociones diversas. Eran parte del paisaje. De pronto, el escaparate vacío, el rótulo desapercido de la fachada, me dejan aturdido, como ocurre con las muerte súbitas o las desgracias inesperadas. Es una sensación de pérdida irreparable, aunque sólo haya echado vistazos al escaparate, sin entrar nunca. Otras de esas tiendas son negocios recientes: comercios abiertos hace un par de años, e incluso pocos meses; primero, los trabajos que precedían a la apertura, y después la inauguración, todo flamante, dueños y dependientes a la expectativa, esperanzados. Ahora paso por delante y advierto que los cristales están cubiertos y la puerta cerrada. Y me estremezco contagiado de la desilusión, la derrota que trasmite ese triste cristal pegado al cristal con las palabras se alquila o se traspasa

En lo que va de año, la relación es como de una lista de bajas depués de un combate sangriento. Entre las que conozco hay una parafarmacia, dos tiendas de complementos, una de música clásica, una estupenda tienda de vinos, una ferretería, una tienda de historietas, tres de regalos, dos de muebles, cuatro anticuarios, una librería, dos buenas panaderías, una galería de arte, una sombrerería, una mercería e innumerables tiendas de ropa. También -ésa fue un golpe duro, por lo simbólico- una juguetería grande y bien surtida. Me gustaba entrar en ella, recobrando la vieja sensación que, quienes fuimos niños cuando no había televisión, ni videoconsola, ni nos habíamos vuelto todos -críos incluidos- completamente cibergilipollas, conservamos del tiempo en que una juguetería con sus muñecas, trenes, soldados, escopetas, cocinitas, caballos de cartón, disfraces de torero y juegos reunidos Geyper, era el lugar más fascinante del mundo.

Ahora hablamos de crisis cada día. Hasta los putos políticos y las putas políticas -que no es lo mismo que políticas putas, ahórrenme las putas cartas lo hacen con la misma impavidez con que antes afirmaban lo contrario. En todo caso, una cosa es manejar estadísticas; y otra, pisar la calle y haber conocido esas tiendas una por una, recordando los rostros de propietarios y dependientes, su desasosiego en los últimos tiempos, la esperanza, menor cada día, de que alguien se parase ante el escaparate, se animara y entrase a comprar, sabiendo que de ese acto dependían el bienestar, el futuro, la familia. Haber presenciado tanta angustia diaria, la ausencia de clientes, el miedo a que tál o cúal crédito no llegara, o a no tener con qué pagarlo. El saberse condenados y sin esperanza mientras, en las tiendas desiertas que con tanta ilusión abrieron, languidecían su trabajo y sus ahorros. Morían tantos sueños.

Eso es lo peor, a mi juicio. Lo imperdonable. Todas esas ilusiones deshechas, trituradas por políticos golfos y sindicalistas sobornados que todavía hablan de clase empresarial como si todos los empresarios españoles tuvieran yate en Cerdeña y cuenta en las islas Caimán. Ignorando las ilusiones deshechas de tanta gente con ideas y fuerza, que arriegó, peleó para salir adelante, y se vio arrastrada sin remedio por la tragedia económica de los últimos tiempos y también por la irresponsabilidad criminal de quienes tuvieron la obligación de prevenirlo y no quisieron, y ahora tienen el deber de solucionarlo, pero ni pueden ni saben. De esa gentuza encantada consigo misma que no sólo carece de eficacia y voluntad, sino que sigue impasible como don Tancredo, procurando ni parpadear ante los cuernos del toro que corretea llevándose a todo cristo por delante. Un Gobierno cínico, demagogo, embustero hasta el disparate. Una oposición cutre, patética, tan corrupta y culpable de enjuagues ladrilleros que trajeron estos fangos, que resulta difícil imaginar que unas simples urnas cambien las cosas. Sentenciándonos, entre unos y otros, a ser un país sin tejido industrial ni empresarial, sin clase media, condenado al dinero negro, al subsidio laboral con trabajo paralelo encubierto y a la economía clandestina. Con mucho Berlusconi en el horizonte. Un rebaño analfabeto, sumiso, de albañiles, putas y camareros, donde los únicos que de verdad van a estar a gusto, sinvergüenzas aparte, serán los jubilados guiris, los mafiosos nacionales e importados, y los hooligans de viaje y tres noches de hotel, borrachera y vómito incluidos, por veinticinco euros. Para entonces, los responsables del desastre se habrán retirado confortablemente al cobijo de sus partidos, de sus varios sueldos oficiales, de sus pingües jubilaciones por los servicios prestados a sí mismos. A dar conferencias a Nueva York sobre cómo nos reventaron a todos, dejando el paisaje lleno de tiendas cerradas y de vidas con el rótulo se traspasa. Así que malditos sean su sangre y todos sus muertos. En otros tiempos, al menos tenías la esperanza de verlos colgados de una farola.


ARTURO PÉREZ-REVERTE XLSemanal 11 de Octubre de 2009

domingo, 11 de octubre de 2009

VIRGEN DEL PILAR, PROTÉGENOS



ORDEN GENERAL DE LA GUARDIA CIVIL DE 18 DE FEBRERO DE 1913.



Por Real Orden de 8 del actual se declara Patrona del cuerpo a Nuestra Señora la Virgen del Pilar de Zaragoza. Ese era vuestro constante anhelo, de él me hice intérprete cerca del Gobierno, y S. M., dando una prueba de su afecto y predilección por la Guardia Civil, se ha dignado acceder a este ruego.
Vuestra aspiración estaba fundada en lo que es tradición en el Ejército, y la inspiraba el arrojo de vuestras creencias. A todos los grandes hechos militares de nuestra historia va unida siempre la fe religiosa, desde los primeros años del cristianismo; y desde esa remota fecha, nuestro pueblo venera a la Virgen bajo el patrocinio que se ha puesto a la Guardia Civil. EL arraigo de las creencias y el sentimiento de la patria, que es la idea más grande y consoladora que el hombre puede tener después de la de Dios, alentó a los españoles a luchar con fe y entusiasmo durante los ocho siglos de la Reconquista, que les impulsó a alcanzar la victoria de Lepanto, lo sostuvo en Zaragoza, una de las más grandes epopeyas que registra la historia del mundo, y últimamente, cuando la gloriosa guerra de Africa, en 1860, se consideró el acto más propicio para solemnizar el triunfo de la campaña. La Guardia Civil, compuesta por los soldados más veteranos del Ejército, satisfizo siempre las esperanzas de la nación y defendió la esperanza de los gobiernos, porque sois valientes, firmes en la fatiga, disciplinados, leales hasta llegar al sacrificio y abnegados en el peligro. Tenéis todas las virtudes militares, y por eso el Cuerpo ha conquistado y mantiene el prestigio de que goza.
Se declara nuestra Patrona a la que lo es del Colegio de Guardias Jóvenes, donde se amparan y educan vuestros hijos, que postrados ante la imagen de la Virgen del Pilar rezan por vosotros, pidiendo os protejan y os libren de las asechanzas de los malhechores que perseguís. Allí, en aquella capilla, se bendijo la enseña de la caballería del Cuerpo: la bandera, que es símbolo de la patria consagrado por la religión. Este año, al solemnizar el día de la Patrona, celebraremos en la Guardia Civil la primera fiesta de compañerismo. Cuando os congreguéis para ello en cada puesto, dedicad una oración a vuestro compañeros que sacrificaron la vida en el cumplimiento del deber y al inolvidable Duque de Ahumada, organizador del Cuerpo; y antes de separaros, terminad vuestra fiesta diciendo; ¡Viva España!¡Viva el Rey!
Vuestro Director General
Agustín Aznar

sábado, 10 de octubre de 2009

DÍA DEL VETERANO

Para quienes tuvimos el honor de servir a España en la Milicia. Para quienes descubrimos el significado de palabras, tan denostadas hoy en día, como HONOR, SACRIFICIO, CAMARADERÍA..

Para tantos y tantos Españoles que dieron lo mejor de su juventud sirviendo ( bendita palabra ) en el Ejército o en la Armada o en la Guardia Civil...., para todos mis camaradas de ARMAS, enhorabuena hoy es vuestro, nuestro día.

jueves, 8 de octubre de 2009

¡¡¡VIVA LA GUARDIA CIVIL!!!



http://radiotvantizp.blogspot.com/

miércoles, 7 de octubre de 2009

Un militar español asesinado y otros cinco heridos

Cuando la pena nos alcanza
del compañero perdido,
cuando el adiós dolorido
busca en la fé su esperanza.
En tu palabra confiamos
con la certeza de que Tú
ya lo has devuelto a la vida,
ya lo has llevado a la luz.
Ya lo has devuelto a la vida,
ya lo has llevado a la luz.

martes, 6 de octubre de 2009

La general pescanova


Estoy con la ministra de Defensa. Hasta la muerte. A mí tampoco me parece bien que nuestros pesqueros en el Índico lleven a bordo soldados españoles que los defiendan de los piratas. Otros países, como Francia, sí lo hacen; pero todo el mundo sabe que los franceses son unos fascistas de toda la vida, y les gusta mucho darle al gatillo, como si estuvieran siempre en Dien Bien Fú. Unos peliculeros fantasmas, es lo que son. Nada que ver con la sobria serenidad española. Además, como muchos gabachos salen rubios, desprecian a los subsaharianos afroamericanos de color y no les importa darles matarile sin complejos; como cuando pillaron a aquellos pobres somalíes que sólo disparaban y secuestraban para ganarse la vida, los pobres, y les dieron las suyas y las del pulpo, en vez de pagar humanitariamente el rescate, como hicimos nosotros, y hasta luego Lucas. Pero España, no. Aquí las fuerzas armadas las tenemos para otras cosas. Para combatir seis horas bajo fuego de morteros en Afganistán, por ejemplo, y que luego la ministra del ramo sostenga, mirándote con firmeza castrense a los ojos, que aquello no es misión de guerra, sino actuación humanitaria de paz cuyas reglas de confrontación, según los protocolos coyunturales intrínsecos, requieren cierta esporádica contundencia. Por eso allí al enemigo no se le llama enemigo, sino elemento incontrolado. O como mucho, cuando la ministra va a hacerse alguna foto y abrir telediario, diablillos traviesos y picaruelos gamberretes. Talibancillos díscolos que con una pizca más de democracia occidental serán pronto ciudadanos de provecho, con crédito en el banco y barbacoa los domingos. Por su parte, los soldados que patrullan cada día jugándose los aparejos los llaman de otra forma. De hijoputas para arriba. Pero, cuando eso ocurre, la ministra no está allí pegando tiros y comiéndose el marrón. Comprendámosla. Está aquí, y no lo oye.


En cuanto a los pesqueros, ya digo. La ministra de Defensa –un día tengo que averiguar, por curiosidad, qué es lo que defiende, exactamente– ha dicho a los armadores que, si sus barcos quieren seguridad, pesquen en grupo, todos amontonados en el mismo sitio. De ello puede deducirse que no tiene ni remota idea de lo que es un pesquero faenando, pero eso no altera el concepto básico. Y el concepto indiscutible es que habrá, desde luego, más seguridad si los diecisiete atuneros españoles se quedan todos juntos en el mismo sitio, borda con borda, que si andan por ahí dispersos, a la buena de Dios, estropeando el dispositivo chachi que los protege. Que luego pesquen o no pesquen es lo de menos, porque por encima de esos detalles está el de la securitas, securitatis. Y si además se amarran unos a otros y ponen en el centro del paquete a la fragata Canarias, perfecto. Más seguros, imposible. A ver qué pirata se lleva por el morro un barco trincado de esa forma. Luego igual tocan a un atún por barco o vuelven todos a puerto con las bodegas vacías; pero, eso sí, protegidos de cojones. Lo que hace falta, como ven, es más voluntad constructiva, más ideas y menos demagogia.


Respecto al personal protector, tres cuartos de lo mismo. Dice la ministra, con buen juicio, que de soldados nada. Que los barcos lleven guardias de empresas privadas, si quieren. Al principio era sólo con porras, esposas y cosas así. Perfil bajo. Discreto. Pero en vista de las protestas de los armadores –otros fascistas que te rilas– el ministerio ha dicho bueeeno, vale. Transijo por esta vez. Ahora los autoriza a llevar escopetas. Fusiles de largo alcance, ha dicho alguien, como si los hubiera de corto. Es verdad que, frente a los RPG y las armas automáticas de los piratillas traviesos, eso no sirve para nada. Para ese tipo de zafarranchos hay que estar al día en el asunto del bang, bang. Como la infantería de Marina, por ejemplo, que toca esa tecla desde antes de Lepanto –otra operación contra piratas, por cierto–, y cuyo propio nombre lo indica. Pero oigan. Es lo que hay. Si los seguratas no dan la talla, que los pesqueros se gasten la pasta contratando a mercenarios con experiencia bélica, como Bush en Iraq, y allá se las compongan. Y si no, que abanderen los barcos en Francia. También la ministra tiene derecho a dormir tranquila, conciliando el sueño; y sólo imaginar que un soldado español se cargue a un negro anémico, aunque el tostado lleve un bazooka al hombro, se lo quita. Se le abren sus carnes morenas. A ver qué iban a decir los periódicos y algunas oenegés al día siguiente, al enterarse de que el soldado Atahualpa Fernández, natural de Lima, y la cabo Vanesa Pérez, de San Fernando, infantes de marina de la Armada española destacados en el atunero Josu Ternera, le habían metido un par de cargadores de HK calibre 5,56 entre pecho y espalda a un somalí flaco y desnutrido que, para poder comer caliente y sin otra opción en la vida perra, no tenía más remedio que tirar cebollazos de lanzagranadas contra el puente del pesquero. La criatura.







ARTURO PÉREZ-REVERTE XLSemanal 4 de Octubre de 2009

jueves, 1 de octubre de 2009

De nuevo el Valle de los Caídos



Leo que, en su sagrada misión de rescatar los odios antiguos, las Cortes debaten sobre "los republicanos del Valle de los Caídos", y Garzón y otros individuos envenenados de rencor –o de ganas de hacer negocio, porque todo va junto– lanzan ahora una campaña sobre el enterramiento "ilegal" de imaginarios republicanos bajo la cruz del valle. Durante años se negó la existencia de izquierdistas en aquel lugar, para quitarle su carácter de monumento a la reconciliación, ahora se trata de que, como dice una de esas personas, "mi madre no se explica por qué su padre está (enterrado) con su verdugo". Aparte de que este tipo de testimonios hay que mirarlos con lupa, porque la falsificación de la propia biografía se ha convertido en un deporte en la izquierda, vale la pena observar la irreconciliable mala leche concentrada en tan breve frase.

¿Verdugo? Las izquierdas se sublevaron contra la república en 1934 y comenzaron la guerra civil, mientras que el "verdugo" defendió la legalidad. Luego las izquierdas destrozaron la legalidad republicana a partir de febrero del 36 y trataron de imponer una revolución, y con todo ello provocaron la reanudación de la guerra. El "verdugo" consiguió vencerlas, algo que los rencorosos jamás le perdonarán. Y en el Valle de los Caídos el "verdugo" ordenó que se enterrasen no solo soldados y otras víctimas de su bando, sino también del bando contrario, en señal, ¡precisamente!, de reconciliación. Es cierto que el "verdugo" los enterró a todos bajo una gran cruz, símbolo de un cristianismo que las izquierdas quisieron erradicar hasta del recuerdo, destrozando incluso las cruces de los cementerios, como ahora pretenden borrar el pasado con su "memoria histórica" estilo Gran Hermano. Y que están enterrados todos bajo el común epígrafe "Por Dios y por la patria", lo que no deja de resultar una ironía, cuando las izquierdas lucharon contra la religión y también contra la patria. Pero una ironía reconciliadora, a fin de cuentas. Como señalaban Besteiro o Marañón, en definitiva ganaron los mejores, y lo manifiesta el propio monumento a los caídos de los dos bandos. Algo que jamás habrían hecho sus enemigos, a quienes recomendaba la Pasionaria utilizar los cadáveres de los nacionales como abono de los campos.

Muchas veces he recordado que, contra la pretensión de muchos cínicos de izquierda e hipócritas de la derecha (aquí se han invertido las tornas de la definición de Drieu La Rochelle) la reconciliación no se alcanzó en la transición, sino que la transición fue posible porque la reconciliación estaba alcanzada desde mucho tiempo antes: muy pocos fuimos los que nos opusimos al franquismo, y aún menos los que luchamos de verdad. Reconciliación odiada con un fervor ciego por los locos de siempre, que no se resignan a que los españoles convivamos en paz.

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Fuera de España se emplea mucho el término "nacionalista" para caracterizar a los franquistas durante la guerra civil (que tampoco se llamaban a sí mismos "franquistas"). En realidad la propaganda del Frente Popular se hizo aún más nacionalista que en el bando contrario, probablemente por motivos de ocasión, para movilizar a la gente (contra la invasión extranjera, etc.), aunque con perfecta insinceridad. Pero los de Franco se llamaron "nacionales" y evitaron el término "nacionalistas", porque consideraban que defendían a la nación pero, en la tradición derechista española, veían el nacionalismo como una doctrina anticristiana, que hacía de la nación una especie de dios nuevo. El lema básico era "Por Dios y por la patria", como aparece en los recordatorios de los caídos. En primer lugar Dios, y en segundo lugar la patria. En cambio desapareció el tercer término del lema tradicionalista: "Por Dios, por la patria y el rey", siempre por ese orden de importancia. La guerra civil no se libró por la monarquía, como tuvo ocasión Franco de recordarle a Don Juan.




Pío Moa

lunes, 28 de septiembre de 2009

IMPASIBLE EL ADEMÁN




Cuando un CAMARADA escribe un libro con el corazón y las entrañas y te pide que en este humilde blog se publique para conocimiento general, no se convierte en obligación, si no en una íntima satisfacción de poder ayudar aunque sea mínimamente, a que este libro, políticamente incorrecto, sea conocido por todos.



El que quiera ADQUIRIR éste hijo tan esperado, lo puede pedir en LIBRERÍA BARBARROJA http://www.libreriabarbarroja.com/libreria/ o bien que se ponga en contacto conmigo y yo haré llegar los pedidos a Álvaro Romero.



Álvaro, SUERTE y ENHORABUENA por parir esta criatura
¡ ARRIBA ESPAÑA!

domingo, 20 de septiembre de 2009

SOBRE LA LEGION


Hago mio, como SIEMPRE, la excelente entrada que mi CAMARADA Rafael hace en su inigualable blog http://mi-libre-opinion.blogspot.com/ sobre el aniversario de la fundación de La Legión.


Lean, mediten y aprendan.


SOBRE LA LEGION


Hoy es 20 de septiembre, cosa que cada año suele ocurrir por estas fechas. Hoy es, también, el aniversario de la fundación de La Legión por aquél heróico y genial Coronel Millán Astray.Si, ese mismo José Millán Astray que gritó ante Unamuno el famoso muera la inteligencia, tan repetido por tanto bobo, pijiprogre y mamarracho. Por cierto, el mismo Unamuno que, filosofando, entendía que el muero porque no muero teresiano era un buen antecedente de los "!viva la muerte!" del Tercio.El General Millán Astray -ya General en aquella Salamanca guerrera- no quería matar la inteligencia. ¿Cómo iba a renunciar a la inteligencia uno de los militares más preparados de la época? Millán Astray estaba cansado de que un catedrático de griego quisquilloso, tozudo y tocapelotas, hiciera jueguecitos de palabras y sofisteara cuando lo mejor de España -a uno y otro lado- se dejaba la piel en las alambradas.¿Es que puede ser un cafre, un tonto o un chulo quien es capaz de dotar a una Unidad militar de la mística legionaria?

ESPÍRITU DE DISCIPLINA: cumplirá su deber, obedecerá hasta morir.

ESPÍRITU DE SUFRIMIENTO Y DUREZA: no se quejará de fatiga, ni de dolor, ni de hambre, ni de sed, ni de sueño; hará todos los trabajos, cavará, arrastrará cañones, carros, estará destacado, hará convoyes, trabajará en lo que le manden.

ESPÍRITU DE MARCHA: jamás un legionario dirá que está cansado, hasta caer reventado; será el cuerpo más veloz y resistente.

ESPÍRITU DE UNION Y SOCORRO: a la voz de «¡a mí la Legión!» sea donde sea, acudirán todos y, con razón o sin ella, defenderán al legionario que pida auxilio.

ESPÍRITU DE COMPAÑERISMO: con el sagrado juramento de no abandonar jamás un hombre en el campo, hasta perecer todos.

ESPÍRITU DE LA MUERTE: el morir en el combate es el mayor honor. No se muere más que una vez. La muerte llega sin dolor y el morir no es tan horrible como parece. Lo más horrible es vivir siendo un cobarde. Camisa legionaria, hábito de guerrero que llevé con honor, déjamela, Señor, como sudario en el momento de mi muerte, que es vida hacia Ti.» (Del «Credo Legionario».)

Y esto no son palabras, como esas leyes y esas medidas que continuamente dice tomar el Gobierno que para nuestra desgracia desgobierna a España. Son hechos; 10.000 muertos, caídos en el servicio y defensa de la Patria, e infinidad de actos heroicos, lo demuestran y confirman. En ochenta y nueve años de vida, la Legión se ha convertido en el cuerpo más glorioso del Ejército español, que es decir del mundo entero. ¡Bien podía sentirse contento Millán Astray de su creación! ¡Bien podía sentirse orgulloso Franco —el que fuera Generalísimo de los Ejércitos y Caudillo de todos los españoles— de haber vestido una de las primeras camisas legionarias, y haber moldeado y forjado la Legión según el sueño —el ideal— de su fundador!:

«... Vosotros volvéis ahora a la rudeza de la paz y al “caffard” de los campamentos; pero pensad, caballeros legionarios, que allí se formó, se forma y se seguirá formando vuestro estilo. Estoy seguro de que si España os llama otra vez, moriréis a trozos como vuestro coronel, o completos, de una vez, como murieron los miles de legionarios en la geografía de Marruecos o España...»

(Millán Astray, citado en «La Legión, revista de los Tercios», mayo, 1978, pág. 7.)


«Vosotros, legionarios, que tantas veces, antes y ahora, habéis sido vilipendiados, sois vilipendiados, y ¿sabéis por qué?, porque os tienen miedo y ese miedo proviene de que vuestros enemigos saben que os mantenéis firmes tanto en Puerto del Rosario como en Ceuta como en esta Melilla la Avanzada. Una Avanzada que mira al Norte y al Sur. Todos sabemos que los legionarios no deseáis la guerra, sino la paz de España, pero si la paz no triunfa, que es el odio y la envidia quien pretende vencer, ¡aquí esta la Legión! Esto es lo que significa vuestra presencia y la presencia de los que de la Península hemos venido a acompañaros en este día. ¡Viva España! y ¡arriba España! Vosotros tenéis el tesoro de nuestro porvenir en vuestras manos. Así sea.»

(Fray Justo Pérez de Urbel —el que fuera abad primado del Valle de los Caídos— en su visita al Tercio Gran Capitán, 1° de la Legión, el día 25 de febrero de 1978, con motivo de la celebración del Sábado Legionario) («La Legión, revista de los tercios», abril, 1978.)Después de las palabras de Millán Astray y fray Justo Pérez de Urbel -¡ay, qué diferencia con estos anselmillos de hoy!- bien poco queda por decir. Acaso, informar a quien lo haya menester, que aunque hayan deshecho la mitad de las unidades legionarias, el espíritu de La Legión no lo van a romper, porque es el espíritu de España.Y todavía quedamos algunos que -sin haber vestido la gloriosa camisa verde- llevamos encima la azul mahón, que se le parece mucho en la esencia.¡Viva La Legión!¡Arriba España!
P.S. Para quien guste de saber la verdad, y no lo que le cuentan los tontos rabiosos, o los lameculos floridos, o los rojazos de guardarropía, pulsando sobre los títulos podrán descargarse el Diario de una Bandera, del Comandante Francisco Franco Bahamonde; o La Legión Desnuda, del Caballero Legionario Antonio Maciá Serrano; o Legionario en España, del inglés -y legionario- Peter Kemp.




viernes, 18 de septiembre de 2009

Campaña a favor de la vida de FE JONS

Coincidiendo con el inicio de la tramitación parlamentaria de la reforma de la ley del aborto que promueve el PSOE, FE JONS lanza una campaña en defensa de la vida. La campaña persigue sensibilizar a los españoles ante el drama del aborto, que acaba cada año con miles de seres humanos inocentes y deteriora gravemente la salud física y psiquica de las mujeres que abortan.
A través de esta campaña, FE JONS incide en la condición humana del feto desde el mismo instante de la concepción. Una condición que le dota de dignidad propia y que debe hacerle acreedor de derechos, entre ellos el derecho a la vida.
Obviando la realidad científica, la condición humana del feto fue negada por la Ministra de Igualdad. Bibiana Aido, impulsora de la reforma de la ley del aborto, se descalifica así como verdaderamente inhumana, esto es, carente de sensibilidad y compasión por sus semejantes.
Con esta campaña, FE JONS incidirá igualmente en su oposición no solamente al proyecto de reforma sino también a la legislación vigente. Pese a que, ciertamente, la reforma da un paso más en la cultura de la muerte, pues reconoce como un derecho lo que hasta ahora es un delito, FE JONS quiere denunciar como hipócrita la actitud de aquellos que, oponiendose a la reforma, dan por buena la actua ley del aborto, a cuyo amparo se llevan a cabo cada año miles de abortos en España.
De este modo, FE JONS marca las distancias respecto del cínico discurso del Partido Popular que , carente de convicciones, afronta la problemática del aborto desde el cálculo electoral y no desde la defensa de la vida.

http://www.falange.es/

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Y si hoy nos arrancan las cruces…




Cada vez que se habla de quitar los crucifijos de lugares públicos o de suprimir símbolos religiosos tengo que reconocer que quienes promueven estas blasfemias demuestran más coherencia para el error que aquéllos que comparten los principios en los que se inspiran dichas iniciativas y ahora se rasgan las vestiduras condenando las consecuencias sin llegar a cuestionar el sistema que las ampara. Para estos últimos, el crucifijo es poco más que un signo cultural; de ahí que piensen que puede estar sin problemas en instituciones como las escuelas o los ayuntamientos que han abandonado hasta las más elementales referencias de lo que representan los valores de una sociedad sana. Sitios en los que igual se adoctrina para la ciudadanía que se practica la educación sexual al estilo de ZP o se gestiona la corrupción económica y moral. Para ellos el crucifijo no dice nada, no impone nada.
Por el contrario, a quienes promueven su retirada sí les molesta y parecen ser más conscientes que los sedicentes católicos de que puede haber pocos signos más radicales que un Dios crucificado. A él pertenecen todos los derechos y nuestro es solamente el deber de rendirle adoración. Y porque tenemos el deber de adorar a Dios, tenemos el derecho de tener nuestras iglesias, nuestras escuelas católicas. Lo mismo vale para la familia. Porque tenemos el deber de fundar una familia cristiana, tenemos el derecho de tener cuanto sirve para defender la familia cristiana.
Esto último lo proclamaban las estrofas del himno de la fiesta de Cristo Rey que exaltaban a Nuestro Señor como Rey de la familia, del Estado, y de la Ciudad terrenal y que fueron suprimidas en la desgraciada reforma litúrgica posterior al concilio Vaticano II, con toda lógica teniendo en cuenta la pseudo-teología que la inspiraba:



Que con honores públicos te ensalcen
Los que tienen poder sobre la tierra;
Que el maestro y el juez te rindan culto,
Y que el arte y la ley no te desmientan.
Que las insignias de los reyes todos
Te sean para siempre dedicadas,
Y que estén sometidos a tu cetro
Los ciudadanos todos de la patria.

La renuncia a proclamar la necesidad del Reinado Social de Cristo Rey tiene su mejor expresión en la verdadera negación de su Realeza significada por esta transformación que ha pasado casi desapercibida.
A nadie extrañará que una vez arruinado el universo de valores vigentes hasta no hace mucho tiempo, su lugar vaya siendo ocupado por una nueva hegemonía: la de esa mentalidad, hoy dominante, sustrato permanente de una práctica política que es, al mismo tiempo, la consecuencia y el principal motor del proceso. Al servicio de esta estrategia se ponen medios tan dispares como la democracia, la demolición del Estado nacional, la utilización de la inmigración, la auto-demolición de la Iglesia, la memoria histórica, la destrucción de la familia, la desmoralización del Ejército, la educación para la ciudadanía, la cultura de la dependencia promovida por una gestión económica de los recursos cada vez más dirigida por el Estado…
Respondiendo a este modelo, el sistema político implantado en España se edificó sobre tres pilares levantados sistemáticamente a partir de su consagración en la Constitución de 1978: la destrucción de la nación (autonomías), la destrucción de la familia (divorcio) y la destrucción de la vida (aborto); hoy únicamente estamos asistiendo a las últimas consecuencias del proyecto puesto en marcha por las fuerzas políticas entonces dominantes. El árbol se plantó, ahora basta recoger sus frutos y lo único que admite una mínima disputa es quién habrá de llevarse la cosecha.
Si hay alternativa, únicamente será posible en la medida que tenga lugar la recuperación de la hegemonía en la sociedad civil. Algo que implica la lucha por la Verdad ―que no se impone por sí misma― y la capacidad de generar instrumentos coercitivos que, al amparo de la ley, actúen como freno de las tendencias disgregadoras. Por eso es lástima que en lugar de aceptar ovinamente los hechos, los católicos españoles no reaccionemos como vaticinaba el nicaragüense Pablo Antonio Cuadra Cardenal (1912-2002), poeta católico y colaborador de la revista "Acción Española" en los años en que la siniestra Segunda República española (esa que añoran algunos que no la conocieron) ordenó retirar los crucifijos de las escuelas:


¡Ay Virgencita que luces,
ojos de dulces miradas!
Que vieron llegar las Espadas,
que dieron paso a las Cruces.

¡Mira a tus Tierras Amadas!
Y si hoy nos arrancan las Cruces,
¡Brillen de nuevo las luces
del filo de las espadas!




Ángel David Martín Rubio


martes, 15 de septiembre de 2009

¡Señor! ¡Mi Patria llora!





- I -

¡Señor! ¡Mi patria llora!
La apartaron, ¡oh Dios!, de tus caminos,
y ciega hacia el abismo corre ahora
la del mundo de ayer reina y señora
de gloriosos destinos.

Hijos desatentados,
que ya la vieron sin pudor vencida,
la arrastran por atajos ignorados...
¡Señor, que va perdida!
¡Que no lleva en su pecho la encendida
luz de tu Fe que alumbre su carrera!
¡Que no lleva el apoyo de tu mano!
¡Que no lleva la Cruz en la bandera
ni en los labios tu nombre soberano!
¡Señor! ¡Mi patria llora!
¿Y quién no llorará como ella ahora
tremendas desventuras,
si fuera de tus vías
sólo hay horribles soledades frías,
lágrimas y negruras?

¿Quién que de Ti se aleje
camina en derechura a la grandeza?
¿Ni quién que a Ti te deje
su brazo puede armar de fortaleza?

Solamente unos pocos pervertidos,
hijos envanecidos
de esa Madre fecunda de creyentes
pretenden, imprudentes,
alejarla de Ti: son insensatos;
olvidan tus favores: son ingratos,
desprecian tu poder: están dementes.

Pero la patria mía,
por Ti feliz y poderosa un día,
siempre te ve, Señor, como a quien eres,
y en Ti, gran Dios, en Ti solo confía;
que es grande quien Tú quieres,
fuerte quien tiene tu segura guía,
sabio quien te conoce,
¡y feliz quien te sirva y quien te goce!

¡Señor! ¡Mi Patria llora!
Ebria, desoladora,
la frenética turba parricida
la lleva a los abismos arrastrada,
la lleva empobrecida...,
¡la lleva deshonrada!...

¡Alza, Señor, tu brazo justiciero,
y sobre ellos descarga el golpe fiero,
vengador de sus ciegos desvaríos!...
¡No son hermanos míos
ni hijos tuyos, Señor! ¡Son gente impía!
¡Son asesinos de la patria mía!

- II -
¡Señor, Señor; deténte!
¡No hagas caer sobre la impura gente
el rudo golpe grave
de la iracunda mano justiciera,
sino el toque süave
de la mano que funde y regenera!

Y a Ti ya convertidos,
los hijos ciegos a tu amor perdidos,
aplaca tus enojos,
la noche ahuyenta, enciéndenos el día
y pon de nuevo tus divinos ojos
en los destinos de la patria mía.

¿No es ella la que hiciera
con los lemas sagrados
de la Cruz y el honor una bandera?
¿La que tantos a Ti restituyera
pueblos ignotos de tu fe apartados,
que con sangre de intrépidos soldados
y con sangre de santos redimiera?

¿Y Tú no eres el Dios Omnipotente
que quitas o derramas con largueza
gloria y poder entre la humana gente?

¿No eres prístina fuente
de donde ha de venir toda grandeza?
¿No eres origen, pedestal ingente
de toda fortaleza?

¿No es toda humana gloria
dádiva generosa de tu mano?
¿No viene la victoria
delante de tu soplo soberano?

¡Señor, oye los ruegos
que ya te elevan los hermanos míos!
¡Ya ven, ya ven los ciegos!
¡Ya rezan los impíos!
¡Ya el soberbio impotente
hunde en el polvo, ante tus pies, la frente!
¡Ya el demente blasfemo, arrepentido,
cubre su rostro, el pecho se golpea
y clama compungido:
«¡Alabado el Señor; bendito sea!»

Y los justos te aclaman,
alzando a Ti los brazos, y te llaman;
y porque España sólo en Ti confía,
al unísono claman
todos los hijos de la Patria mía:

¡Salva a España, Señor; enciende el día
que ponga fin a abatimiento tanto!
¡Tú, Señor de la vida o de la muerte!
¡Tú, Dios de Sabahot, tres veces Santo,
tres veces Inmortal, tres veces Fuerte!...




GABRIEL Y GALÁN