domingo, 13 de diciembre de 2009

CRUCIFIJOS EN LAS AULAS




Ilustrísimos Sre/as Diputado/as:



Soy profesor en centro público y me dirijo a sus Ilustrísimas para comunicarle que procederé inmediatamente a la retirada del crucifijo tanto en el aula como en mi despacho, no esperaré a que me obligue la futura Ley de Libertad Religiosa que prepara el Gobierno.
¡¿Cómo hemos podido tardar tanto en darnos cuenta de que estamos en un Estado aconfesional y ninguna religión tiene carácter oficial?! ¡Debemos avergonzarnos del daño que hemos podido causar por mantener ese símbolo tan insultante en nuestros espacios públicos! ¡Y cuánta falta de respeto y de sensibilidad democrática hacia los ciudadanos que no profesan tal religión!

Es imperdonable haber mantenido públicamente el símbolo de ese personaje judío que mereció tal muerte por denunciar la corrupción de los poderes políticos y religiosos de su época, por oponerse a la opresión y abusos que los gobernantes imponían al pueblo, por andar con prostitutas, ladrones e ilegales, que entregó su vida hasta el sacrificio en cruz por andar defendiendo la libertad, la dignidad y la igualdad de todos los seres humanos.

No tardaré ni un minuto más en retirar el crucifijo por el que muchos millones de personas han entregado su vida. Retiraré el crucifijo porque no quiero seguir siendo responsable de que los alumnos y ciudadanos que lo vean descubran los valores de entrega, radicalidad, esfuerzo, amor y solidaridad que expresa ese judío colgado de la cruz, con los brazos abiertos en señal de acogida y perdón. Quitaré el crucifijo, no sea que quien lo vea caiga en la cuenta que hoy sigue habiendo muchos crucificados por las mismas causas y a los que sí habría que retirarlos también de sus cruces.
Quitaré el crucifijo pues no quiero que mis alumnos piensen que entregar la propia vida por los demás es el valor más sublime.

En su lugar, ilustrísimas señorías, he pensando poner un preservativo, o un blister de píldoras del día después o una cureta cruzada con un fórceps con el que se provoca la interrupción del embarazo, cualquiera de ellos representaría perfectamente el valor supremo de la libertad. Pero pensándolo mejor, no sería buena idea, porque no todos lo entenderían y además no queda nada estético colocar junto a la foto del Borbón un condón.

Por ello he decidido sustituir el crucifijo por una Obra de Arte, de esas que nuestros artistas universales han producido y que están expuestas en los Museos de todo el mundo para que sean apreciadas por millones de ciudadanos. Una obra de arte no debe escandalizar ni provocar ningún perjuicio en las convicciones íntimas de quien la admira. He pensado en artistas como el genial Salvador Dalí, paisano de los de ERC, o en Mariano Benlliure, paisano de la Sra. Pajín, aunque me tienta poner a mis dos artistas favoritos, uno extremeño, Zurbarán; y otro como yo, andaluz, el universal Velazquez.


Santiago Vela

sábado, 12 de diciembre de 2009

domingo, 6 de diciembre de 2009

CRISTO SE QUEDA AQUÍ


Ante el ataque a las raices de nuestra civilización por parte de las hordas antiespañolas, animo a todos los blogueros a que, en un lugar preeminente, coloquen el crucifijo como símbolo del amor que, los que odian a Cristo, nunca conocerán, con la leyenda CRISTO SE QUEDA AQUÍ.



¡Ay Virgencita que luces,
ojos de dulces miradas!
Que vieron llegar las Espadas,
que dieron paso a las Cruces.

Mira a tus Tierras Amadas!
Y si hoy nos arrancan las Cruces,
¡Brillen de nuevo las luces
del filo de las espadas!

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Nuevo blog EL CLANDESTINO





Bienvenidos a este Blog nacido con mas buena intencion que conocimientos de informatica para gestionarlo, la intencion de este blog es tener un punto de encuentro cibernetico de los Falangistas aragoneses, simpatizantes y simples curiosos, somos un puñado de militantes de Falange Española de las Jons que pretenden recuperar y promocionar la Falange y la doctrina de Jose Antonio entre los aragoneses, sabemos que la tarea sera dura y dificil, que todo estara en contra nuestra pero como decia aquella vieja cancion "no quiero la vida placida mientras los hombres gimen sin pan..." por eso hemos decidido comprometernos para mejorar la existencia de los españoles y poder alcanzar un sistema nacional-sindicalista en el que los hombres no giman sin pan, donde el trabajo sea la base de una nueva aristocracia nacional, donde la vivienda sea un derecho accesible y no un negocio para los de siempre, donde nadie vea coartada su educacion por falta de medios, donde el campo no sea el hermano pequeño de la economia y donde como decia otro viejo himno "vuelva a reir la primavera"
Gracias por vuestra atencion y un saludo a nuestro estilo
ARRIBA ESPAÑA!!!

http://fe-elclandestino.blogspot.com/

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Desde este modesto blog os deseamos una larga y fructífera navegación, y que Dios y la Santísima Virgen del Pilar , desde lo alto, os asistan.
27puntos.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Sobre la nueva ley del aborto....


Esta auténtica basura humana, a quien nadie le ha dado mandato para decidir sobre la vida y la muerte de aquellos que han cometido el error de ser concebidos por alimañas que no dan más valor a un ser humano que a un callo en los pies, ha encontrado una vez más el cobijo en una ley liberal que tiene como única legitimidad la de haber sido votada conforme a unos reglamentos y desconoce absolutamente categorías permanentes de la razón como la verdad y la moralidad, la vida y la dignidad de un ser desde que es concebido.

En estas condiciones es más que legítima la desobediencia a este poder civil y la aversión más radical a una sociedad que se prepara para los fastos navideños sin percatarse de que caminamos chapoteando sobre la sangre sacrificada de los asesinados en el vientre de su madre.

Auténtico asco siento al salir a la calle y observar a una sociedad enferma que celebrará de forma mecánica y vacía el nacimiento del Niño Dios mientras en el Gran Prostíbulo de la Carrera de San Jerónimo sus teóricos representantes, acomodados en sus butacones, se dedican a pulsar botones para decidir aumentar la masacre de los Santos Inocentes.

Muchos de ellos pondrán junto a sus hijos el Portal de Belén, y colocarán entre la mula y el buey al niño Jesús, quizás reconfortados por haber votado no a esta reforma, sin percatarse de que bajo su desidia e hipocresía diariamente moría asesinado una y otra vez ese niño Jesús que ellos colocan beatíficamente junto sus familias.


Otros muchos, directamente, celebrarán con regocijo implantar una cultura de la muerte y desprecio por la vida en aras de una progresía que manda a las mujeres al vacío absoluto de la depresión, de la angustia y del remordimiento.

Que rueguen a Dios que jamás lleguemos al poder, porque la venganza será aún más grande que su bajeza moral. Y a esta sociedad le pregunto directamente cómo es posible que se mire todas las mañanas en el espejo de sus casas sin que se den la vuelta de las arcadas.

Los falangistas somos pocos, sí, sin un duro, sí, pero somos la última línea de defensa de la dignidad humana y social frente al mercaderío de los políticos liberales, mercachifles y oportunistas y frente a la anti-España masónica.

Autor: GUADARRAMA ( Gracias Camarada )
Extraido del foro: http://ateneopolitica.creatuforo.com/index.php

jueves, 26 de noviembre de 2009

MISA SOLEMNE




El próximo domingo, 29 de Noviembre, el obispo de Alcalá de Henares Don Juan Antonio Reig celebrará una Misa solemne por todos los asesinados cuyos restos descansan en el Cementerio de Mártires de Paracuellos del Jarama.


La Santa Misa tendrá lugar en el mismo cementerio a las 12:00.


Señor, Dios de los Ejércitos, cuya mano da a los hombres la vida o la muerte, en la victoria o en la derrota.
Acuérdate, Señor, de los que, defendiendo Tu fe, cayeron envueltos con Tu nombre en los campos del honor.
Señor, Dios de los Cielos, esencia de amor y de paz, acuérdate de quienes en la lucha por el triunfo de Tu amor entre los humanos, dejaron sus cuerpos rotos en el camino del martirio, ofreciendo sus vidas con serenidad y resignación.
Señor, Dios de Justicia, principio y fin de todas las cosas, acuérdate de quienes imitaron el sacrificio de Tu Hijo, muerto en la Cruz, por la redención del mundo, ofrendando el sagrado tributo de su juventud generosa, para hacer mejores a los que quedemos.
Señor, Tú que sabes lo efímero de esta vida, bendice los sueños de los que cayeron.
Ten en Tu divina presencia a los que tanto te amaron, amando tanto a la Humanidad.
Guíalos por Tu Reino para que desde los luceros inspiren nuestros actos y Tu nombre sea bendecido y alabado por los siglos de los siglos.
Así sea.



¡Gloria a nuestros mártires!.



Caídos por Dios y por España, ¡presentes!


Extraído del Blog "Las cruces de las espadas"


http://lascrucesdelasespadas.blogspot.com/


sábado, 21 de noviembre de 2009

jueves, 19 de noviembre de 2009

JOSÉ ANTONIO ¡PRESENTE!





"Gota insolente. Has acariciado su rostro pero te has fundido con el fuego de la antorcha. Siendo tu destino caer no has aprendido a capitular.

Rendida debías aparecer y, sin embargo, te atreves a mostrar sin ostentación alguna que la verticalidad de tu caída no es rendición sino provocación y reclamo.

Gota insolente. Tú sola, en tu lluvia pero sola, has acariciado el rostro del alma sin ideales, mero amor de sí, vencida en su vida, rendida ante su muerte. Tú sola, en tu lluvia pero sola, has sabido mostrarle que el fuego siempre aspira al cielo,
yendo al encuentro íntimo y vertical contigo.

Gota audaz. Me pregunto qué ímpetu hay en ti. Has transfigurado la mueca conturbada y torva del alma sin sueños, vencida en su vida y rendida ante su muerte, en gesto ordenado, conciso y elevado de perfecto amor y desprecio de sí.

Gota sutil ¿De qué mensaje eras portadora? Sin alarde alguno pero con la justa frescura, has traído el cielo al lugar de las sombras y has sabido fundirte para volver a ascender y recapitularlo todo.

Mediadora cristalina ¿Traes el testimonio de los mártires y de los héroes y muestras el deber y el nervio de la vertical comunión eterna?

Sube ardoroso el fuego de la antorcha. Su incienso asciende y en él fundida te remontas al firmamento. La totalidad de lo celeste, la totalidad de lo telúrico, todo se ha armonizado.

Gota divina, perfecta e irreprochable: lo has conseguido. La guardia celestial saluda con sobriedad imperial tu retorno. Has hecho sentir el honor de los caídos.

Gota divina, perfecta e irreprochable: lo has logrado. La guardia celestial saluda con sobriedad imperial el nuevo gesto ganado. Has hecho emanar del alma reverdecida la disposición al sacrificio así como un perenne ¡gloria a los caídos!"

JUAN M. DÍAZ TORRES


JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA


¡PRESENTE!

lunes, 16 de noviembre de 2009

domingo, 15 de noviembre de 2009

Allí, para siempre.- Dedicado a De Juana Chaos-


«Miré al cielo y todo estaba negro. El negro del cielo se unía con el negro de los tejados de las casas. Eran las doce del mediodía y la luz, o la falta de luz, era de noche negra. Busqué refugio en una taberna, y la cerveza que bebían los clientes, era cerveza negra. Estaba en Belfast». Esta agradable y generosa descripción se debe al talento de Robert Linley, un modesto escritor ingles de historias de viajes domésticos. Nuestros cielos cantábricos, desde los vascos a los gallegos de la cornisa norteña, aún en días de galernas, vientos noroestes locos y panzas de burro estáticas y lluviosas, son luminosos si los comparamos con los de Irlanda del Norte. Se trata de que Iñaki De Juana Chaos sea extraditado a España o no. José Antonio Vera escribió días pasados en este periódico un sagaz artículo titulado «Mejor que no vuelva». Un juez irlandés tiene en sus manos la decisión. Los abogados del criminal que ha penado en España menos de un año de cárcel por cada uno de sus crímenes, han comunicado al juez que, de volver a España, De Juana Chaos podría caer en una profunda depresión que le llevaría a la muerte. Otro chantaje más. Curiosa depresión en quien ha asesinado a veinticinco inocentes. Pero aún así, me uno a la opción de Vera. Mejor que no vuelva. En Belfast para siempre.
Si De Juana volviera a España, cumpliría o no, una breve pena de prisión. Y en unos pocos meses estaría libre. Sería el héroe de las «herriko-tabernas». Le invitarían a pinchos y chacolí, al menos durante unas semanas. De Juana y su chica, Irati Aranzábal, no podrán vivir nunca como una pareja normal. Estarían en tensión y agobio hasta en su propia casa de San Sebastián. Pero mejor el agobio en San Sebastián que la tranquilidad en Belfast. Iñaki De Juana, el asesino, ha sido tratado en las cárceles españolas como un pachá. Chantajeó al Gobierno con unas alimentadísimas huelgas de hambre. Fue vergonzosa moneda de cambio del «proceso de paz» montado por Zapatero y Batasuna. Las autoridades penitenciarias le permitían, de acuerdo con sus antojos y apetencias, compartir con Irati toda suerte de quiquis y sucedáneos, con el mérito de que ni uno ni la otra asistieron nunca a los talleres de masturbación de la Junta de Extremadura. De Juana comenzó a sentirse preso con su libertad. Y a experimentar la inseguridad en sus largos y chulescos paseos donostiarras. Sus amigos terroristas del IRA le encontraron en Belfast el nidito de amor que exigía su nueva condición de casado. Y tanto ella como él, están hasta las narices de Belfast. La depresión le ha sobrevenido por amanecer en Belfast un día sí y otro también. La recuperación del asesino será un engorro para todos. Mejor que no vuelva. Para un español, y el canalla de De Juana lo es aunque no quiera serlo, la libertad en Belfast es más cárcel que la prisión en cualquiera de los centros penitenciarios de España. No he conocido a nadie que prepare con ilusión un viaje a Belfast. Sabino Arana eligió Lourdes para su viaje de novios. Sabino buscaba un milagro que no se produjo. Poder consumar su matrimonio. De Juana creyó encontrar en Belfast su libertad inmerecida. Que la disfrute, si es que en Belfast se disfruta la libertad. Y que no vuelva. Que se muera allí.




Alfonso USSÍA
http://www.larazon.es/noticia/alli-para-siempre

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Ser disidente


Ser disidente, es llevar una espada de luz, por los laberintos de la edad oscura.

Ser disidente, es sentir a cada paso la soledad de la estirpe, apretando nuestros corazones.

Ser disidente, es optar por las alturas, y también por los abismos.

Ser disidente, es tallar escrituras sagradas, sobre nuestra piel.

Ser disidente, es arrojarse sobre el acero desnudo de la espada.

Ser disidente, es volver siempre a las ciudades perdidas.

Ser disidente, es haber perdido el sol de la Atlántida, y recobrarlo en los hielos lejanos del Sur.

Ser disidente, es ver el rostro de hueso de nuestros muertos, como un espejo blanco en las tinieblas cotidianas.

Ser disidente, es disentir con los dioses, si estos, nos son adversos.

Ser disidente, es ocupar las calles, hasta dominarlas.

Ser disidente, es el mármol, el músculo, la piedra, el fuego, la montaña y los caminos.

Ser disidente, es el último lobo de Europa en la caverna, el águila dormida en las alturas, el ciervo bramando, en la profundidad de los bosques.

Ser disidente, es dormir sobre puñales, y despertar iluminado por los ojos de los niños, de Dresde, de Berlín, y de Hiroshima.

Ser disidente, es asediar el tiempo del silencio, con banderas que estallan acercándose en el viento.

Ser disidente, es ser siempre el último en retroceder, y el primero en avanzar.

Ser disidente, es ser el último hombre de pie, si es necesario, con el sol por testigo, y la llama eterna de los nuestros por bandera.



Juan Pablo Vitali

martes, 10 de noviembre de 2009

Los libros y la noche


Finalmente, los lectores seremos miembros de una secta olvidada.

El infinito mundo mágico de los libros, invadido por la pulsión de la imagen arbitraria y fugaz, se disolverá en el agua insípida de un tiempo oscuro.

Alguien extrañará al principio. Algunos sentirán un breve vacío justo en el pecho, una estrecha desazón en la garganta, pero nada más que eso. El mundo seguirá girando para las multitudes, y para los pocos que manejan a las multitudes.

Seguirán soñando los avaros con su dinero, los ambiciosos con su poder, los lascivos con su descarrilada sexualidad.

Cada uno continuará su juego, en un mundo definitivamente oscurecido.

La secta de los lectores parecerá extinguida, pero se fortalecerán sus lazos interiores con el tráfico arriesgado y clandestino de los libros.

Por eso, es mejor empezar cuanto antes. Atesorar los papeles. Imprimir ciertos libros y darles tapas resistentes.

El futuro no será tan distinto del pasado. Unos pocos alquimistas, buscarán en el corazón de la materia una simbólica piedra, una obra que se niega y que se esconde.

Casi es mejor que nos olviden. Quizá hasta nos dejen finalmente tranquilos. Sí, que se olviden de nosotros. No queremos más que pasar por el mundo, descifrando lo que a nadie le interesa. Merecemos el olvido.

La gente reemplaza rápidamente las cosas que no le son materialmente necesarias. Y un libro nunca fue una necesidad primaria para gran cantidad de gente, sino para unos pocos.

La definitiva clandestinidad de los libros será un acto de justicia. Sólo espero que a raíz del desinterés de las masas, y de la comprobada imposibilidad que los libros tienen de revertir esta edad oscura, su posesión y lectura se convierta en un delito menor, en una trasgresión absurda que no merezca el castigo ni la atención de nadie.

Anticipándonos a la furtiva clandestinidad que nos deparará a los lectores el sentido de la historia, en este lejano país del Sur nos adelantamos a los hechos, convirtiendo en encargados de nuestra biblioteca nacional, sucesivamente a varios ciegos. El último de ellos se llamó Jorge Luis Borges. Parece una ironía, pero creo que fue en realidad un acto de profética resistencia. Esos ciegos nuestros sobrevivieron entre libros a su oscuridad, y siguieron dictando en la noche sus textos, en un total contrasentido con el mundo. Quizá sin darse cuenta, recobraron la vieja secta de los libros y la noche, y nos iniciaron en la nueva clandestinidad de la palabra, la que ya se ha iniciado, la que no tendrá fin.


Juan Pablo Vitali
http://juanpablovitali.blogia.com/

miércoles, 4 de noviembre de 2009

España, ¿por el buen camino?


Que Europa esta en decadencia, no es algo que se nos escape a muchos, que occidente esta en decadencia tampoco. No es relevante que el poderío militar y tecnológico este del lado occidental, recordemos que fue precisamente que cuando roma ó el Islam tenían esa situación fue cuando precisamente cayeron en decadencia y marcharon imparables hacia su declive y extinción. Tal vez ocurra que las civilizaciones cuando alcanzan su cenit es cuando se relajan, cuando la fuerza ideológica que las empujo a lo mas alto , es cuando esta empiece a molestar en una sociedad que tiende al relajo y al disfrute de lo meramente material.Como decía Ramiro “ nos encontramos en una época oscura y desértica”. Sin embargo no toda esta marcha hacia la oscuridad se produce en el mismo tiempo en occidente é incluso en diferentes momentos de la historia algunas naciones parecen reaccionar y recuperar el ritmo vital que las hizo ser grandes.
Veamos el caso español, que otra hora fue la luz de occidente.
“España, el estado y el pueblo español, vive desde hace casi tres siglos en perpetua fuga de si misma, desleal para los peculiarisimos valores a ella adscritos, infiel a la realización de ellos, y por tanto, en una auto negación suicida de tal gravedad que la sitúa en las lindes mismas de la descomposición histórica”, nos dice Ramiro y posteriormente lo corrobora “parece que España lleva doscientos o mas años ensayando el modo de morir. España ha sido gobernada por gentes, grupos e ideas a quienes caracteriza una mentalidad de liquidadores, de herederos y de cobardes”. Como vemos a fecha de hoy seguimos en las mismas, tras un repunte histórico, durante la dictadura del caudillo, se reprodujo en España lo que nos decía Ramiro, un acelerado empeño liquidatorio de todo aquello que nos hacia independientes, tanto económicamente como ideológico, no es de extrañar que el pueblo español asista impertérrito a la liquidación de todo resto genuinamente español.
Es necesario , es mas, es imprescindible inyectar desde todos los sectores sociales y políticos de España , una llama juvenil y revolucionaria que sea capaz de despertar al pueblo español de su marcha hacia la autodestrucción, es necesario combatir a los políticos , intelectualillos y demás parásitos necrofitos que corroen las entrañas de nuestra patria, es necesario apoyar sin fisuras la misión de hispanidad que coloco a España a la cabeza del mundo civilizado, si así lo conseguimos hacer no solo habremos salvado a España si no a toda Europa y a todo occidente de su declive.
Autor del artículo: Manuel Maqueda

jueves, 29 de octubre de 2009

Recordamos una efeméride de la historia de España: 29 de octubre, 76º Aniversario de Falange


José Antonio Primo de Rivera, intelectual vocacional y político por designios del destino, pese a irrumpir en la esfera política para defender como primogénito de bien, la figura de su padre ante la tropa de enanos que le difamaban, sin creer que su trayectoria en este campo se dilataría, se lanzó el 29 de octubre de 1933 a la celebración de un acontecimiento importantísimo en su puesta de largo política: el acto fundacional de Falange Española en el Teatro de la Comedia de Madrid.

En el mismo, intervinieron además de José Antonio, Julio Ruiz de Alda y Alfonso García Valdecasas.

Sin duda, la carrera política de José Antonio al frente de Falange, hubiera constituído un pilar todavía más grande para el nacional-sindicalismo, de no haber sido sesgada su vida por la intolerancia mezquina izquierdista, y la antipatía burguesa derechista.

Nos dejó, en su corta trayectoria política, múltiples directrices a seguir, pero sin duda, incluso a sus detractores les deleitó con una: su excelente uso de la palabra.

Con su verbo, precisamente, queremos recordar este capítulo de la historia de España, rememorando el “Discurso Fundacional de Falange Española”, documento de absoluta validez a día de hoy, en el que a los españoles, ayer como hoy, como a José Antonio, nos duele España:

“El Estado liberal vino a depararnos la esclavitud económica, porque a los obreros, con trágico sarcasmo, se les decía: ‘Sois libres de trabajar lo que queráis; nadie puede compeleros a que aceptéis unas u otras condiciones; ahora bien: como nosotros somos los ricos, os ofrecemos las condiciones que nos parecen; vosotros, ciudadanos libres, si no queréis, no estáis obligados a aceptarlas; pero vosotros, ciudadanos pobres, si no aceptáis las condiciones que nosotros os impongamos, moriréis de hambre, rodeados de la máxima dignidad liberal’. Y así veríais cómo en los países donde se ha llegado a tener Parlamentos más brillantes e instituciones democráticas más finas, no teníais más que separamos unos cientos de metros de los barrios lujosos para encontramos con tugurios infectos donde vivían hacinados los obreros y sus familias, en un límite de decoro casi infrahumano. Y os encontraríais trabajadores de los campos que de sol a sol se doblaban sobre la tierra, abrasadas las costillas, y que ganaban en todo el año, gracias al libre juego de la economía liberal, setenta u ochenta jornales de tres pesetas.

Por eso tuvo que nacer, y fue justo su nacimiento (nosotros no recatamos ninguna verdad), el socialismo. Los obreros tuvieron que defenderse contra aquel sistema, que sólo les daba promesas de derechos, pero no se cuidaba de proporcionarles una vida justa.

Ahora, que el socialismo, que fue una reacción legítima contra aquella esclavitud liberal, vino a descarriarse, porque dio, primero, en la interpretación materialista de la vida y de la Historia; segundo, en un sentido de represalia; tercero, en una proclamación del dogma de la lucha de clases.

El socialismo, sobre todo el socialismo que construyeron, impasibles en la frialdad de sus gabinetes, los apóstoles socialistas, en quienes creen los pobres obreros, y que ya nos ha descubierto tal como eran Alfonso García Valdecasas; el socialismo así entendido, no ve en la Historia sino un juego de resortes económicos: lo espiritual se suprime; la Religión es un opio del pueblo; la Patria es un mito para explotar a los desgraciados. Todo eso dice el socialismo. No hay más que producción, organización económica. Así es que los obreros tienen que estrujar bien sus almas para que no quede dentro de ellas la menor gota de espiritualidad.

No aspira el socialismo a restablecer una justicia social rota por el mal funcionamiento de los Estados liberales, sino que aspira a la represalia; aspira a llegar en la injusticia a tantos grados más allá cuantos más acá llegaran en la injusticia los sistemas liberales.

Por último, el socialismo proclama el dogma monstruoso de la lucha de clases; proclama el dogma de que las luchas entre las clases son indispensables, y se producen naturalmente en la vida, porque no puede haber nunca nada que las aplaque. Y el socialismo, que vino a ser una crítica justa del liberalismo económico, nos trajo, por otro camino, lo mismo que el liberalismo económico: la disgregación, el odio, la separación, el olvido de todo vínculo de hermandad y de solidaridad entre los hombres.

http://www.elnuevoalcazar.es/

miércoles, 28 de octubre de 2009

La milicia no es angélica



Creo que alguien debería explicarle a la ministra de Defensa lo que es un soldado. Me refiero a uno de esos que desfilaron hace un par de semanas con casco y escopeta. Es cierto que la ministra tiene alrededor, en cada foto, un montón de generales y uniformados varios que podrían explicárselo perfectamente. Pero tengo la impresión de que no se expresan bien; tal vez porque a medida que asciendes, te suben el sueldo y te acercas a la jubilación, uno suele volverse menos elocuente. Con lo fácil que sería, por otra parte, abrirle a la titular del ramo el diccionario de la RAE por la palabra soldado, mostrarle que significa persona que sirve en la milicia, llevarla luego a la palabra milicia y hacerle leer algo que no admite equívocos: (Del latín militia. Femenino). 1. Arte de hacer la guerra y de disciplinar a los soldados para ella. 2. Servicio o profesión militar. 3. Tropa o gente de guerra. Es cierto que hay una cuarta acepción: coros de los ángeles, que lleva como ejemplo la milicia angélica. Pero cuidado. Que no se haga ilusiones la ministra. Ahí ya estamos hablando de otra cosa.

Lo que no dice el diccionario, desde luego, es tropa o gente de paz. En sentido recto, soldado remite a lo que debe: un fulano disponible para matar y que lo maten en guerras defensivas u ofensivas. Alguien que por patriotismo, obligación, dinero o lo que estime oportuno, está entrenado para escabechar a sus semejantes; procurando que palmen más fulanos del otro bando que del suyo. El lado turbio del oficio –matarife, a fin de cuentas– se compensa con otros aspectos respetables: disciplina, disposición a soportar penalidades y miserias, y el sacrificio singular de exponerse al dolor, la mutilación y la muerte. Hay gente a la que no le gusta ese paisaje, y desde un punto de vista tan digno como su opuesto defiende la desaparición de soldados y ejércitos, en favor de un mundo ideal –y me temo que imposible– donde la palabra soldado sea un anacronismo. Otros, más realistas, admiten que la existencia de soldados profesionales, que sirven de modo voluntario y aceptan los riesgos del oficio, es necesaria en un mundo imperfecto y violento como el nuestro.

En todo caso, la palabra humanitario nada tiene que ver. Eso no corresponde a los soldados, sino a las organizaciones y oenegés adecuadas. A ellas corresponde poner tiritas, repartir agua embotellada y socorrer a los parias de la tierra. Por el contrario, la misión básica de los soldados –considerando la convención de Ginebra y la conciencia de cada cual– es hacer todo el daño posible al enemigo. Matarlo mucho y bien, inspirarle temor y vencerlo, disuadiéndolo de intentarlo de nuevo. Los soldados no fueron ideados para otra paz que la impuesta por sus bayonetas, ni para inspirar afecto, sino temor. Incluso en una misión de paz se trata de pacificar a hostias, si hace falta. Llegado el caso, lo que se espera de ellos es eficacia letal; de un modo compatible, dentro de lo que cabe en su sangriento oficio, con la decencia y la piedad, cuando se pueda. Que maten más y mejor que nadie, de manera que los intereses de su patria natural o adoptiva, o de la paz ajena que defienden, sean respetados por otros. Eso significa eficacia y ausencia de complejos. Por eso, llegados a tales extremos, las palabras soldado y misión humanitaria pueden ser no sólo incompatibles, sino confusas y hasta mortales.

Es lo que ocurre en España. Incapaces de conciliar de modo inteligente la necesidad de un ejército con la tendencia pacifista de la sociedad occidental actual, nuestros gobernantes –eso incluye al Pesoe como al Pepé– intentan lo imposible: unas fuerzas armadas desarmadas compuestas por soldados humanitarios, cuyo objetivo no es hacer la guerra sino la paz, y a los que se respeta más cuando se dejan matar que cuando matan. Esa imbecilidad se desmorona cuando lo real se presenta en forma de mina, emboscada o combate, y las familias largan en el telediario, con toda razón, que nadie les habló de guerra, y que su chico no fue a que le volaran los huevos, sino a repartir leche condensada. Es entonces cuando la ministra o ministro de guardia en esta charlotada bélico humanitaria del Bombero Torero, atrapados en su propia incongruencia, se adornan con media verónica ahuecando la voz y poniéndose estupendos mientras hablan de la deuda que España tiene con los difuntos y difuntas. Haciendo, además, que éstos queden como pardillos, al negarles incluso la palabra guerra; que, por políticamente incorrecta que sea, es la única que explica una muerte en combate. Cuando en un ejército profesional, voluntario, las familias protestan y se dicen engañadas si sus chicos mueren, alguien no se ha explicado bien. O no tenemos soldados, o los tenemos. Y si los tenemos, es para que palmen sin rechistar cuando les toque. No para que la ministra de Defensa –y sigo sin saber lo que defiende– venga a decirnos, con voz trémula y solemne, que acaban de matar a un cervatillo en el bosque de Bambi.



ARTURO PÉREZ-REVERTE XLSemanal 25 de Octubre de 2009