
lunes 8 de febrero de 2010
jueves 4 de febrero de 2010
martes 2 de febrero de 2010
¡A mí la Legión!

Arrancar una página de la historia de España que contiene y refiere el heroísmo sin límite de un soldado español, echar abajo un símbolo de una categoría histórica indudable que representa el más formidable sentido del valor, la más alta prueba de gallardía, el más sublime heroísmo, la más completa y fecunda abnegación, me parece no un error ni siquiera un disparate inconfesable. Estimo que se trata de un alevoso crimen contra la identidad de nuestra tradición militar, contra el ejemplo de alguien que supo aceptar el sufrimiento sin protesta alguna y que llevó hasta sus límites más altos el sentido de la milicia.
¿Se pretende borrar de los anales de la historia todo vestigio de dignidad? ¿Qué se intenta, mancillar los nombres más ilustres de nuestro acontecer nacional? Esta vandálica invasión del Gobierno socialista, esta apoyatura indiscutible de todo lo que significa destrucción de valores esenciales, no puede permanecer indiferente ante los que creemos en valores superiores, en el culto al espíritu y en la estimación verdadera de méritos que constituyen las pruebas más altas del honor.
Vivimos un tiempo en el que corremos el riesgo de avergonzarnos de pertenecer a una Nación gloriosa y antigua como ha sido España. Nos duele la resignación, nos hiere el silencio, nos destroza la indiferencia, nos mancha el olvido. Creemos firmemente que no hay nación en el mundo que pueda ofrecer un palmarés de acciones extraordinarias como puede representar España. Concretamente a mí me duele esta trágica expoliación de virtudes esenciales, este asesinato de nuestras tradiciones, esa labor que pisotea la sangre de nuestros muertos, la señal de nuestros heridos, el holocausto de tantos y tantos soldados anónimos que dieron su vida porque España pudiera tener en la Historia un sitio de insobornable dignidad. Confieso que pocas acciones políticas me han afectado tan directamente como ésta que acontece para mayor escarnio en tierras gallegas, donde nació este ilustre soldado. ¿Es que no hay una voz disidente, un grito indignado, una protesta justificada ante tamaño desafuero?
No solamente me duele este silencio, me repugna esta increíble complicidad de los obligados, también, a alzar la voz. Yo al menos, en mi insignificancia, carente de representación política alguna, jubilado por la edad, pero no derrotado en la esperanza, clamo contra esta monstruosa injusticia. Creo que tranquilizo mi conciencia describiendo mis sentimientos. Pienso que no podría conciliar el sueño si permaneciera callado ante esa incalificable fechoría. Hace unos años, la Legión española me distinguió con la única condecoración que verdaderamente he ostentado durante todos estos años con pleno orgullo, al nombrarme cabo honorario. Hago honor a esta distinción y saludo ante su tumba con gesto legionario a quien ha sido un héroe excepcional y un ejemplo para las futuras generaciones. Al grito legionario ¡a mí la Legión!, acudo. Aquí estoy, mi general.
JOSÉ UTRERA MOLINA
http://www.abc.es/20100202/opinion-firmas/legion-20100202.html
1º ANIVERSARIO DE CRUZADA HISPANICA ¡Enhorabuena!

Aún a pesar de todo esto, iniciamos este nuevo recorrido con la esperanza e inquietud de ser un punto de encuentro de todo el sector patrio, sin distinción de ideales o términos políticos dentro de este movimiento, solo con una esperanza en ello, el de ser la unión que España necesita entre todos los patriotas que militantes o afines decidimos no afianzar en el poder, a los que 35 años atrás, decidieron vender a España al mejor postor, sabemos que somos una ínfima parte de todo aquel que no desea contribuir a la ruptura de España, cómo Nación e Imperio indisoluble, como la Madre Patria que fué y que para nosotros sigue siendo.
Como antaño luchamos como los que nos precedieron en esta sin razón de ser acusados y vejados por defender tan digno ideal, somos perseguidos como escoria por aquellos que se hacen llamar demócratas y aun así seguimos en pie. Ahora y después de todo lo que acontece en esta nuestra España, hemos pasado de ser diez en esta casa a ser cien y el número de seguidores aumenta cada día, seguidores que han llegado a esta nuestra casa buscando esa unión, camaradas y hermanos en la lucha que siguiendo el ejemplo de sus antiguos lugares de origen obedecieron la orden de unión en la lucha que proclamaron sus administradores para dejar de ser veinte y convertirse en uno, aún nos queda bastante trayecto por recorrer, pero ahora y esta vez, juntos, en unión, porque esta es la única forma para defender lo que aún queda de esta nuestra España, ésta que como en el 31, esta siendo vilipendiada y destruida por las ordas rojas y separatistas, por provecho personal de estos que se hacen llamar políticos progresistas y de derechas, hundiendo al pueblo español en la más absoluta miseria, tanto económica como de identidad e histórica, por lo que ha llegado el momento de resurgir de las cenizas como ave fénix e impasible el ademán, levantarnos y luchar por una España UNA, GRANDE y LIBRE .
Desde este espacio queremos seguir aumentando, dando a conocer que somos y que fuimos y a donde nos dirigimos, con el ímpetu de conseguir en un tiempo no muy lejano, que España vuelva a ser la que fue. El camino va a ser duro, posiblemente algunos quedemos en el trayecto, pero esperamos que en este futuro que nos espera, seamos capaces de crear esa escuela de unión que necesitamos para levantar esta Patria, a la que tanta falta le hace ser una potencia dentro de este mundo, para ello, contamos con el apoyo de sangre nueva y de maestros de vieja sangre y de la escuela de antaño, qué con su experiencia en la lucha ya sea en la calle o en esta nueva forma de entender la comunicación hacia los demás, esta nueva forma de expresión que tan veloz llega con palabras a las casas del pueblo, seamos capaces de unir esfuerzos y de captar savia nueva para este gran proyecto en común.
España nos necesita, ahora más que nunca, qué no callen nuestra voz, que no nos dejen en las sombras, porque la única forma de poder llegar por sus mismos medios a conseguir estar en este momento actual, donde seamos oídos y considerados es haciéndonos ver nuevamente, para que vean que no hemos desaparecido, ni que estamos aletargados viendo impasibles como destrozan esta España nuestra, desde aquí, CRUZADA HISPANICA, animamos a vosotros, españoles de bien, a levantar una nueva Cruzada como antaño. A colgar de balcones y paredes de nuestras ciudades la enseña nacional y a gritar a los cuatro vientos que España no ha muerto y que aún quedan españoles en pie de guerra contra el invasor y el traidor que tenemos dentro de esta nuestra España, porque ni España ni los españoles han muerto y solo se nos conoce con una sola voz, en unión y en un alto y claro…
¡¡¡ARRIBA LOS VALORES HISPANICOS!!! ¡¡¡ARRIBA ESPAÑA!!!
José Manuel (LOBO_IBERO).
lunes 1 de febrero de 2010
UNT se opondrá al "pensionazo" que prepara el Gobierno

Desde UNT no rechazamos de plano todas las medidas planteadas (por ejemplo, que las pensiones no contributivas dejen de ser financiadas por la Seguridad Social, lo cual es una contradicción), pero sí nos oponemos a que se se eleve la edad de jubilación a los 67 años. Además, se trata en su conjunto de parches poco ambiciosos (nada de nacionalizar los fondos privados de pensiones, por ejemplo) y que no forman parte de un nuevo modelo integral de seguridad social.
Es cierto que la esperanza de vida ha ido aumentando y que la pirámide poblacional evoluciona de forma desfavorable al sostenimiento del modelo actual de pensiones, pero ello no justifica una medida que pretende desviar la atención sobre el fondo del problema: el Sistema falla. La pirámide de población se ve afectada por las políticas desincentivadoras de la natalidad (especialmente por medio de ese genocidio legal que es el aborto), y el aumento de la productividad no se ha invertido en mejorar el modelo social (Seguridad Social, reducción de jornada laboral, etc.), y es que, finalmente, todo ello no es sino la consecuencia lógica de la dinámica capitalista en la que estamos insertos y que actualmente no pasa precisamente por su mejor momento.
Desde UNT proponemos un nuevo Sistema basado en la economía sindical: sindicalismo unitario, con propiedad de los medios de producción y dedicación del beneficio no sólo a la propia producción, sino también a labor social y de previsión. Un modelo para los trabajadores y desde los trabajadores, sin el pernicioso instrumento de esos partidos políticos que tanto daño están haciendo a España y a los trabajadores, y que a este paso acabarán con los pocos beneficios sociales que aún quedaban en este Sistema que hace aguas por todos lados.
Por cierto, entre las medidas porpuestas por el Gobierno no parece que se incluya acabar con los privilegios en las pensiones de los políticos. Ya se sabe, derecho a la pensión máxima con tan sólo dos legislaturas y cosas así...
¡¡¡Es hora de movilizarse!!!
miércoles 27 de enero de 2010
GRACIAS A RAFA

martes 26 de enero de 2010
Rescatado del anaquel: "Excombatientes", de Francisco Franco, José Antonio Girón de Velasco y Raimundo Fernández Cuesta

Seguro que muchos de vosotros conocéis esos cuadernillos de Publicaciones españolas que, grapados y con el título genérico de "Temas Españoles", ora hablaban de algún guisote típico, ora de algún paraje turístico.
En ella abundaban los temas históricos y, también, de actualidad (de la época, claro). De uno de ellos, Excombatientes, hablamos hoy, de un pequeñito cuaderno con tres discursos, uno de Francisco Franco, otro de José Antonio Girón de Velasco (en calidad de ministro de trabajo y delegado nacional de ex combatientes) y otro de Raimundo Fernández Cuesta, como secretario general de la Falange. De esos tres textos me permito destacar el de Girón, un texto escrito en la paz y para la paz pero sin olvidar la guerra y su alto coste. Un texto cargado de reconciliación y de poesía que promete, de épica guerrera y de ánimo de reconciliación. Y no me privo de reproducir aquí un fragmento del mismo, para muestra, vale un botón.
Vosotros, hijos de la llanura ondulada en que cada pueblo plantado entre los trigos es un centinela de Dios, hijos de las sierras madres por donde las estirpes mejores del planeta han cruzado, dejando la huella de las mejores culturas... Vosotros, camaradas, vieja familia unida bajo las sangres bravas y nobles de los hombres más valientes y las mujeres más santas. Vosotros sois los guardianes fieles de la doctrina y de la fe de España, por la que fuimos a la guerra. Vosotros sois los sacerdotes de su verdad, igual que nuestros camaradas caídos fueron sus mártires. A vosotros nadie os puede engañar ni vosotros aguantaríais el engaño.
Velad, camaradas. Velad a la sombra de los castillos y de las iglesias hasta el alba de España. Anunciadla con vuestra voz robusta de soldados. Nuestra actitud es siempre una actitud de centinela frente al amanecer. Anunciad la España nueva hasta vuestra muerte, hasta vuestra ancianidad si es preciso. Dios os dará tal vez la gloria de verla llegar un día, precedida del cortejo de los héroes y de los santos, por los caminos del César y de Isabel de Castilla y por los caminos de Santa Teresa y de San Juan de la Cruz. Porque la misma grandeza tiene en nuestra historia de ayer y en la de hoy y en la de mañana el carro de oro del César, atravesando el Puerto del Pico al mando de sus legiones contra Pompeyo, que la carreta de la Santa de Ávila yendo a fundar un convento con cuatro monjitas iletradas.
miércoles 20 de enero de 2010
TERREMOTO MORAL

Antes del terremoto, Haití era ya el país más pobre del continente americano. Y si bien es cierto que esta desgracia natural ha colocado a sus habitantes en una situación aun peor, no lo es menos que dentro de unas semanas, nadie se acordará de la isla y de sus habitantes y, con nuestras conciencias mirando a otro lado, sea la wii, el carajillo del bar, la sempiterna serie de televisión, la corruptela de nuestra clase política o el último tinte capilar que la vicepresidenta use en su monte de venus, todo esto nos importará una higa.
Así, aprovecho antes de que el tema se pase de moda para preguntarme en voz alta cómo es posible que en un mundo en el que existen tropas de intervención rápida, que pueden ocupar ciudades, países enteros en horas, se tarden cinco días en despejar un aeropuerto para que las ayudas en forma de comida, medicinas o cooperadores lleguen a donde más daño existe.
Aprovecho para dudar sobre la necesidad de una clase política, a este lado del charco, y al otro también, que es incapaz de mandar al guano al Fondo Monetario Internacional, al capitalismo o al sursum corda si es necesario para lograr salvar siquiera una vida más.
Una catástrofe así da lugar a mucha demagogia. Desde la barata, como la cubana "permitiendo" que los aviones de EE.UU. atraviesen su espacio aéreo para ir a la isla que fue emblema de la hispanidad, "La Española", hasta la cara de Obama que, al menos, con esto nos queda demostrado que no puede andar sobre las aguas.
No faltan aquellos que, aun declarándose ateos 364 días al año, aprovechan estos momentos de tragedia para culpar al Sumo Hacedor. A mí esto me recordaba aquello que contaba Anthony de Mello, cuando dijo ver por la calle a una niña casi desnuda y muerta de frío, con hambre acumulada y temblando. Lleno de cólera se dirigió a Dios: "¿Por qué permites estas cosas? ¿Por qué no haces nada para solucionarlo? Durante un rato Dios guardó silencio, pero aquella noche, de improviso, me respondió: Ciertamente que he hecho algo, te he hecho a ti".
Somos nosotros, pues, los que tenemos que hacer algo. Pero no sólo por el terremoto, sino por lo que ya antes del terremoto, y seguramente después, vivirán allí: una vida peor que la de esclavos para muchos. Peor sin duda que la que vivieron en las encomiendas. No olvidemos que fue allí, justamente allí, cuando en la misa de domingo de adviento en diciembre de 1511, el Genio de España dio un paso que no hicieron los sajones hasta mucho después: reconocer la dignidad humana de los habitantes de esas tierras, con la voz del dominico Fray Antonio de Montesinos: "Estos, ¿no son hombres? ¿No tienen ánimas racionales? ¿No sois obligados amallos como a vosotros mismos? ¿Esto no entendéis, esto no sentís? ¿Cómo estáis en tan profundidad, de sueño tan letárgico, dormidos?"
Sí, son hombres; nuestros hermanos si lo vemos con un prisma cristiano, miembros de la única raza, la de los hijos de Dios, o, viéndolo desde un punto más laico, entonando alto y fuerte el "nada humano me es ajeno". Mirémoslo de la forma que sea, pero hagamos algo más que mirar: actuemos. Hoy, y mañana.
Juan V. OLTRA
http://bitacorapi.blogia.com/
martes 12 de enero de 2010
Cristianos durmientes

Pues bien, hoy podríamos añadir otra categoría más: la Iglesia de los cristianos durmientes.
Pertenecen a este grupo los que bautizan a sus hijos por la Iglesia y gustan de convocar a un montón de sacerdotes para celebrar el funeral del padre o de la madre (pues hasta esto cuantifican y toman como criterio de distinción y clase), pero pasan el resto de su vida ignorando a esa Iglesia a la que dicen pertenecer. Espiritualistas el domingo de doce a doce y media y materialistas el resto de la semana, viven con desgana todo lo que suene a religioso.
Intercambian ritos por seguridad, buscadores de precauciones, de prudencias, de virtudes adornadas de adormidera. Falsos creyentes a los que su tibieza les llevó a considerar virtuoso lo que no es sino la dimisión de sí mismos. Y así terminan por llamar mansedumbre a la debilidad de carácter, humildad a su impotencia, resignación a su cobardía. Y son los que, al final, terminan por protestar y enfadarse cuando Dios no se pliega a su voluntad: Hágase mi voluntad, así en el cielo como en mis tierras.
Se acuerdan de la Iglesia-institución sólo para criticarla. Y en esto andan bien despiertos en no dejar títere con cabeza. Son especialistas en criticar al Papa: si viaja, porque viaja; si no, porque no viaja. Si es viejo, porque es viejo. Y si es viejo y viaja, aún peor. Y critican al obispo, y al cura de la parroquia y a este y aquel movimiento. Sólo ellos, más allá del bien y del mal, parecen estar en la verdad sobre lo que la Iglesia debiera ser. Pero a la vez que critican, no mueven un dedo por hacer las cosas bien. Ni por hacerlas mal. Y a quien hace, se le asaetea, se le somete a todo tipo de críticas, enmiendas, correctivos y sermones. Ni hacen ni dejan hacer. No quieren compromisos pero no soportan el compromiso de otros. Y desde su mirador, critican, se quejan, exigen y pontifican ex cathedra.
Despiertan sólo para asistir, tediosamente, a alguna procesión, al rito de alguna boda, o para «hacerle la primera comunión» al niño (lo cual cada vez consiste más en la copiosa comida postsacramental que en el mismo sacramento, no faltando nunca quien aconseje al cura que «termine rapidito» que les esperan en el restaurante).
Asisten "religiosamente" a ver el partido de fútbol del sábado y el domingo, pero a la Eucaristía asistirán si apetece y se ponen bien las cosas. Amodorrados el sábado y el domingo y estresados durante la semana, pondrán siempre todo tipo de excusas para asistir a alguna reunión formativa. Pero siempre tendrán tiempo para un viajecito de fin de semana, para ir de rebajas o para echar alguna horita extra en la empresa. El euro es el euro.
Rechazan toda opinión que venga de la «jerarquía católica», como "imposición intolerable", pero se abrirán de par en par, acrítica y atolondradamente, a cualquier opinión ajena, dicha por cualquier persona en cualquier lugar, especialmente a aquellas que atacan a su propia Iglesia, sin hacer el mínimo esfuerzo de cotejar en las fuentes la verdad de lo que se dice. Siempre atentos al cotilleo acerca de los desmanes del cura de tal o cual pueblo, nunca tendrán ojos ni oídos para reconocer el trabajo intenso y fecundo hecho por católicos militantes.
Cristianos tibios, desencantados, tristes, porque ya no creen en nada, no conocen la alegría de la Salvación, porque ya nada quieren saber de salvación ni de "kerigmas".
Esta iglesia durmiente perdió su primer impulso, su entusiasmo, su vigor. No es ni fría ni caliente. Ya no sabe quién es ni se acuerda de lo que recibió. Es una iglesia de corazones cobardes y manos débiles. Ni milita, ni hace penitencia, ni goza.
(Resumen de un artículo para la prensa de José Manuel Domínguez Prieto. www.almudi.org)
sábado 2 de enero de 2010
Año nuevo con ánimos redoblados

Sirva esta pequeña entrada para dar un paso en esos dos caminos. Despidamos este 2009 que más que gloriosamente fenecido ya jiede a putrefacto, y recibamos con gozo y alborozo el 2010.
Palabra y Obra, mientras Dios nos de fuerzas, cabalgará de nuevo a paso firme y constante por esta red de redes. Y si el gobierno lo impide... ya veremos por donde hablaremos. Pero no nos quedaremos callados ni bajo el agua de esta inundación progremediática que nos invade.
Sed rebienvenidos a vuestro blog.
http://palabraobra.blogspot.com/
martes 29 de diciembre de 2009
miércoles 23 de diciembre de 2009
lunes 21 de diciembre de 2009
La lotería de ZP

http://www.boe.es/boe/dias/2009/12/02/pdfs/BOE-A-2009-19297.pdf
jueves 17 de diciembre de 2009
martes 15 de diciembre de 2009
Gibraltar inglés

La verdad. No he hablado últimamente con el ministro Moratinos, ni con el ministro Pérez Rubalcaba. Ni últimamente, ni en mi puta vida. Pero eso no es obstáculo, u óbice, para que desde esta página me sienta cualificado –como cualquiera de ustedes– para despejar la incógnita que atormenta a nuestros picolinos náuticos. ¿Cuándo el ministerio español de Exteriores va a dar un puñetazo en la mesa?, preguntan. Y la respuesta es elemental, querido Watson. Nunca. Suponer a un ministro español dando puñetazos en una mesa inglesa, o somalí, requiere imaginación excesiva. Las instrucciones a la Guardia Civil puedo darlas yo mismo: obedecer toda intimación británica y no buscarle problemas al Gobierno, a riesgo de que los guardias chulitos acaben destinados forzosos en Bermeo, o por allí. Porque si insisten, y los detienen los ingleses, y se les ocurre resistirse a la detención, para qué le voy a contar, cabo Sánchez. Sujétese la teresiana. La instrucción, que ya regía en pleno esplendor cuando gobernaba el Pepé –a ése también se la endiñaban bien–, vale para todo incidente imaginable: desde ametrallamiento de bandera, a copita y puro de la Navy con las zódiacs de los narcos, pasando por submarinos nucleares con tubo de escape chungo y paradas navales con banda de música y majorettes. Por el mismo precio también incluye la opción de desembarco de los Royal Marines de maniobras en las playas de La Línea, como ocurrió hace unos años, y la sodomización sistemática de los agentes del servicio marítimo de la Guardia Civil o de Vigilancia Aduanera a quienes la marina inglesa, al mirarlos con prismáticos, encuentre atractivos. Todo sea por evitar conflictos mayores.
Y ahora, una vez claras las instrucciones –luego no digan que no son concretas–, una sugerencia: podríamos dejarnos ya de mascaradas. De teatro estúpido que ofende la inteligencia del personal, guardias civiles incluidos. Gibraltar no va a ser devuelto a España jamás, y ninguno de los gobiernos pasados, presentes ni futuros de este país miserable, con el Estado sometido a demolición sistemática y los ciudadanos en absoluta indefensión, está capacitado para sostener reivindicación ninguna, ni en Gibraltar ni en Móstoles. Y no es ya que los gibraltareños abominen de ser españoles. En esta España incierta y analfabeta, desgobernada desde hace siglos por sinvergüenzas que han hecho de ella su puerco negocio, lo que desearíamos algunos es ser gibraltareños, o franceses, o ingleses. Lo que sea, con tal de escapar de esta trampa. Huir de tanta impotencia, tanta ineptitud, tanta demagogia, tanto oportunismo y tanta mierda. Largarnos a cualquier sitio normal, donde no se te caiga la cara de vergüenza cuando ves el telediario. Lejos de esta sociedad apática, acrítica, suicida, históricamente enferma.
Podrían dejarse de cuentos chinos. Reconocer que España es el payaso de Europa, y que Gibraltar pertenece a quienes desde hace tres siglos lo defienden con eficacia, en buena parte porque nadie ha sabido disputárselo. Y porque la Costa del Sol, donde los gibraltareños y sus compadres británicos tienen las casas, el dinero y los negocios, se nutre de la colonia; y sin ésta esa tierra sería un escenario más, como tantos, de paro y miseria. Así que declaremos Gibraltar inglés de una maldita vez. Acabemos con este sainete imbécil, asumiendo los hechos. La Historia demuestra que la razón es de quien tiene el coraje de sostenerla. Nunca de las ratas cobardes, escondidas en su albañal mientras otros tiran de la cadena.
ARTURO PÉREZ-REVERTE XLSemanal 13 de Diciembre de 2009




