sábado, 27 de junio de 2009

Cartas a un maestro nacional


IX La escuela de la Falange

Ha de ser nuestra escuela muy alegre, cómoda y sumamente higiénica, en lo material, sin suntuosidades de palacio ni lujos innecesarios.

El alarife construirá un sencillo pabellón, en planta baja, y cercará unos metros de terreno contiguos a él, muchos metros, cuantos más mejor. Nosotros alhajaremos el salón y cuidaremos el jardín, pues nuestros alumnos no gastarán su dinero en lo que ellos puedan hacerse, y lo pueden casi todo, desde el libro que leen hasta el mapa que estudian, porque para eso tienen un maestro de la Falange, inteligente y con vocación de sobra.

Colocado tu allí, compañero, no te dedicarás a desterrar el analfabetismo, según frase hecha que corrió tanto en otros tiempos, porque estamos convencidos de que los males que aquejaron a España no tuvieron su origen en que un tal número de compatriotas no supiesen mascullar una sílaba, como tampoco dependió de ello nuestro esplendor de otros tiempos.

La escuela de Falange se dedicará a infundir religión, patriotismo, ciudadanía, nobles y elevados sentiemientos, formará al niño según nuestra psicología y nuestra historia tradicional, educará… mientras va enseñando a leer lo que deba leerse, y a escribir lo que sea digno de expresarse por mediode los signos gráficos.

Nuestra escuela tendrá unidad, será nacional y católica, y sabrá exaltar el espíritu de Justicia, y los valores caballerescos de los viejos hidalgos españoles.

La Escuela de la Falange sostendrá íntimas relaciones y mutuas inteligencias con las otras escuelas que vayan a ese mismo fin – y tendrán que ir todas-, a las que considerará coadyudantes a la gran obra naci0onal, sin importarle el número, pues más bien quiere la Falange que la iniciativa probada se muestre con toda esplendidez, y atienda a la educación nacional son sana intención y pureza de doctrina.

La Falange quiere que sean pocas y muy buenas, por dentro y por fuera, las escuelas nacionales que pague el Estado, y quiere que tú, compañero, estés a salvo de toda penuria, para que puedas dedicarte en ellas, con completa tranquilidad de espíritu, a luchar tenazmente contra la ineducación que seca el corazón atrofia la voluntad y embota la inteligencia.

En esa escuela compañero, has de trabajar tu acordándote de Calasanz y de Majón, que son nuestros pedagogos, con exclusión absoluta de esos otros cuyos nombres no quiero ni escribir, por si se me olvidan algunas de sus zetas o haches que llevan en medio.

Nuestra Pedagogía
Gonzalo Gálvez Carmona, 1938

3 comentarios:

www.1936-1939.com dijo...

Gracias por tu referencia.
Saludos

www.1936-1939.com

Briganty dijo...

La Falange ofreció y realizó este proyecto tan interesante, donde dió educación a niños y mayores, ayudó al obrero analfabeto y desfavorecido por su situación económica.La educación Católica no sólo fue formación espiritual , dió nobleza, patriotismo y guió al pueblo hacia el bien y además de crear trabajo.
Que aprendan los gobernantes actuales de este modelo que tanto odian y critican.
Un saludo.

Anónimo dijo...

Nadie mejor que nosotros entiende de lo social y del obrero, azulines venidos a menos. Os quedan muchos años más de Memoria Histórica.
PSOE = JUSTICIA

http://jmsanchezgonzalez.blogspot.com/